Chefs de reyes

Envíado por mi amigo Iván Pérez

Cumbre reúne a principales chefs del mundo
PARIS, (Reuters) -

Cuando los chefs que alimentan a la realeza y a los jefes de Estado celebran su cumbre anual, es como el equivalente gastronómico de las Naciones Unidas. El Club de Chefs de Chefs, uno de las más exclusivos del mundo, se reúne en
París esta semana para intercambiarconocimientos y quizá practicar un poco las relaciones internacionales.

"El lema del club es que si la política divide a los hombres, la buena comida los reúne", dijo el fundador del club, Gilles Bragard. "En este sentido, se tiene una extraordinaria selección de embajadores que hacen todo lo que pueden para garantizar la paz en el mundo", añadió. Sólo los chefs de reyes, reinas y jefes de Estados pueden entrar en este grupo fundado en 1977, y que ahora cuenta con 40 miembros, incluidos los cocineros de la reina Isabel de Inglaterra, el del presidente de Estados Unidos y del sultán de Brunei.

Con los rígidos gorros altos y chaquetas blancas sobre las que destacan los símbolos nacionales, los 25 miembros reunidos en París se mostraron afables pero también muy discretos. Sus trabajos combinan la discreción de un mayordomo con la elegancia de un embajador. "Me han llegado a decir: 'Gracias a ti, chef, hemos logrado alcanzar la
firma de un tratado'", dijo Joel Normand, quien ha cocinado para los presidentes franceses desde los tiempos del general Charles de Gaulle. Una vez al año, los papeles se invierten y son los cocineros los que beben y comen como reyes. El martes, tenían previsto asistir a una recepción con la esposa del presidente Jacques Chirac, Bernadette. "Créanme, sabe de comida.

El señor Chirac es un experto", dijo Norman, que señaló que la primera dama era una excelente anfitriona.
El presidente francés escoge el menú para las cenas de estado y sabe que al canciller alemán Gerhard Schroeder le gusta la carne de cerdo, reveló Normand. Sus colegas fueron menos propensos a dar detalles.
El chef de la Casa Blanca, Walter Scheib, cometió un desliz y dijo que Bush odiaba el brócoli, pero se refería al antiguo presidente George Bush, padre.

La confianza es clave en sus puestos. Aunque la seguridad se ha reforzado mucho desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, los tiempos en los que sirvientes probaban la comida antes de servirla ya no existen. "Creo que se acabó (esa medida) con Enrique VIII", dijo Mark Flanagan, que se hizo cargo de las cocinas del Palacio de Buckingham el año pasado.

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