jueves, julio 16, 2009

BASES EN LA COCINA VENEZOLANA

Valle. Montaña. Oreja de conejo. Base del pájaro. Base de la bomba de agua. Así comenzaba el libro de lecciones básicas de Origami del mítico autor japonés Akira Yoshizawa, cuando decidí adentrarme con vicio – y para siempre – en el mundo del doblaje de papel. No había manera de intentar un gallo de líneas perfectas o una pajarita que moviera coqueta las alas, si primero no se dominaban con destreza los dobleces básicos que constituían la columna vertebral de una nomenclatura que, a los ojos de los no curtidos, podía parecer una sucesión de jeroglíficos.

Brunoise. Mirepoix. Cocción húmeda. Cinco salsas madres. Marinar. Nombres que desde el primer día ejercieron en mi una fascinación teológica, cuando a mis manos amateurs de quien soñaba con ser cocinero algún día, llegó el libro de cocina de la escuela La Varenne Pratique, escrito por Anne Williams. Ese libro sin recetas marcó mi vida por su rigurosidad. Era un libro de cocina en donde para poder leer la página quince, necesariamente había que haber engullido con fruición las catorce precedentes. Ese libro es el más fiel representante de una de las grandes virtudes de los franceses: haberle conferido un lenguaje a las veleidades del corazón. Lograron sistematizar de manera impecable la oralidad de las Bellas Artes. Antes de los franceses se bailaba, después de ellos se escribían coreografías para la posteridad. Antes de los franceses, la recreación de una receta estaba sometida a las subjetivas interpretaciones de quien las leía, que más bien parecían bitácoras en un diario escrito en segunda persona imperativa. Después de los franceses, juliana, fondo oscuro o cucharada dejaron de ser interpretaciones, para pasar a ser dogmas a seguir sin chistar. Evidentemente la nomenclatura inicial de ese lenguaje, reflejaba la esquematización de la oralidad popular francesa. La virtud de los galos fue convertir en universal ese lenguaje.

Ambos libros, eran libros de estudio; por lo tanto comenzaban por donde había que hacerlo: por las bases. Son ellas las que eviten que tengamos que repetir o regresar mil veces sobre los mismos conceptos, a medida que se avanza en el conocimiento. Son las que permiten establecer atajos gracias al mundo sobreentendido que terminan por asir los profesionales. Son, como bien está implícito en la palabra misma, el sostén de cualquier andamiaje que decidamos construir para el futuro.

II

Así como en los oficios existen bases universales que, a modo de esperanto, diluyen las barreras comunicacionales entre expertos, y que suelen ser el reflejo fiel del lenguaje de quienes se tomaron por primera vez el trabajo de escribirlas; también están las bases propias de cada región. Un libro de cocina venezolana debería rendirle culto a las bases universales, pero necesariamente, también, tendría que mostrar nuestra evolución gastronómica, reflejada en técnicas únicas desarrolladas por nosotros.

Un libro de cocina venezolana, habrá de tener, como cualquier otro, un primer capítulo dedicado a cortes. Veremos allí escritas palabras como tajada, picadito, tostón o ese invento maravilloso de la cocina venezolana que es el de los vegetales rallados por el lado grueso del rallo, que como bien sabemos, es la diferencia entre una buena salsa de asado negro y una sublime.

Se trata de un libro que luego pasaría a dedicarle un capítulo a la factura y conservación de las grasas bases de nuestra cocina. Allí estaría explicado al detalle la manera de onotar un aceite vegetal, la explicación cuidadosa de cómo obtener leche de coco rallado para luego sacar aceite de coco y la escogencia del tocino correcto para poder hacer la grasa de tocino (ni rancia, ni tostada) fundamental en tantas recetas.

Una vez que nuestro lector, gracias a la lectura y la práctica, hubiese dominado éstas primeras técnicas básicas; habría que adentrarlo en las complejidades aromáticas representadas en el sofrito criollo, el adobo y nuestro muy especial bouquet garni: el compuesto. Se sucederían capítulos en los cuales aprender la diferencia entre picantes fermentados, macerados, envejecidos o frescos; y seguramente habría otro dedicado a conceptos básicos de salsa y sancochos.

Sólo entonces, nuestro hipotético estudiante se adentraría en nuestro recetario… ¡tendría las bases!

domingo, julio 12, 2009

MENÚ DEL COMEDOR PARA 17 Y 18 DE JULIO, 2009


NOTA MUY IMPORTANTE: Debido a exámenes finales de los alumnos de la escuela, ésta semana El Comedor únicamente abrirá Viernes y Sábado.



Cada año en nuestro Instituto Culinario de Caracas se realizan 24 exámenes finales de nuestro alumnado (8 exámenes por trimestre), así que desde que inauguramos hemos estado presentes en unos 140 de ellos.

En éstas estresantes pruebas, grupos de tres alumnos deben recrear un restaurante y generar toda la propuesta: menú, manuales operativos, decoración, diseño gráfico, atención de clientela, etc. Es una prueba dura y se preparan por meses para ello. Finalmente el gran día, un jurado vive la experiencia de ser clientes de los alumnos y cuando terminan de comer generan una discusión acerca de las impresiones que generó la apertura de éste restaurante.

El caso es que la semana que pasó, tres alumnos nuestros (Carlos Chacón, Carlos Gómez y Fabiana Sosa) hicieron una prueba excepcional ante un jurado de verdadero lujo: Paul Launois (Chef de Antigüa), Víctor Moreno (Chef del CEGA), Chef Alonso Núñez, Chef Mercedes Oropeza, Ma. Fernanda Di Giacobbe (Chef de Kakao y SOMA), Chef Tomás Fernández y los 5 profesores de cocina y pastelería de la Escuela.

Dada la calidad de la propuesta, EL COMEDOR decidió ceder sus fogones a ésta propuesta que nos enorgullece:


Menú


ABREBOCAS
Pabellones de Venezuela
(Chigüire, Cazón y Carne, arroz inflado, plátano maduro y caraota)

ENTRADA
Galantina de Gallina
(Con cubos de gelatina de caldo de vino)

INTERMEDIO
Olleta de Rabo
(Sopa de rabo, con sofrito navideño criollo, aceitunas, alcaparras, cebollitas, vino tinto)

PRINCIPAL
Raviolis de Coco Rellenos de Talkari de chivo
(Raviolis de agua de coco, rellenos con estofado de chivo al curry)

ANTE-POSTRE
Sorbete de Tunas

POSTRE
Tentación de Chocolate en Otoño
(Quesillo de cacao, con untuoso de chocolate amargo, ganache de chocolate blanco y aceitunas negras)

PAN
Pan de maíz



POR FAVOR RECUERDE QUE:

  • Se recibe por reservación (reservacionescomedor@gmail.com o +58-212-9922429)
  • No tenemos parquero
  • No tenemos venta de alcoholes
  • No tenemos punto de venta para TC y TD
  • Precio del menú: 140 BsF.
  • Descorche de vino blanco u otras bebidas: 40 BsF.
  • Descorche de vino tinto: 0 BsF.

¡AL FÍN COCINA PARA NIÑOS EN ICC!

Muchas veces nos han pedido cursos de cocina para niños, especialmente en los períodos vacacionales. Nunca los habíamos implementado por razones logísticas, pero por suerte nuestra flamante directora Ma. Elisa Römer se avocó ya que ella tiene la sangre dulce para ello, y decidió impartir finalmente un taller para niños en nuestro instituto. Copio la información que ella le envió a nuestra base de datos:

Hola Amig@s del Grupo,

Dando respuesta a muchas peticiones, estamos programando un Curso de Cocina Interactivo para Niños y Adolescentes para éstas vacaciones, para que no te aburras en tu casa. Ven a divertirte con nosotros aprendiendo a elaborar unos exquisitos y sencillos platos que podrás repetir fácilmente en tu casa, sorprendiendo a tus amigos y familiares.

Vamos a realizar 6 deliciosos platos:

· Pizza
· Fajitas de carne
· Deditos de pollo con cubitos de papitas fritas con tocineta
· Cinamon Rolls
· Brownies
· Galletas de chispitas de chocolate

TALLER: "Curso de Cocina Divertida para Niños y Adolescentes" ENTRE 10 y 15 AÑOS

CHEF: Èste curso será dictado por la Chef Maria Elisa Romer, Directora Académica del Instituto Culinario de Caracas

COSTO: BsF. 300,00 (Trescientos con 00 Cts.)

FECHA Y HORA: MARTES 28 o JUEVES 30 DE JULIO (Tenemos dos fechas para que puedas escoger una) de 9:00 am a 1:00 pm

LUGAR: INSTITUTO CULINARIO DE CARACAS

DIRECCION: Calle Choroní, Qta. La Guarimba, Chuao, siguiendo por la ppal de Chuao, en dirección a Caurimare, hasta el Cto Com Chuao, cruzar a la izquierda y de nuevo a la izquierda (como vuelta en U) Tlf 992 24 29

RESERVA DE CUPO: Primero enviar un correo a cocinaromer@gmail.com, indicando el nombre del niño o adolescente, edad y teléfono de contacto y nombre del representante. Una vez asegurado el cupo, se le enviarán los datos del deposito bancario para reservar el cupo.

Cupo Limitado, sólo 14 Niños

CUPO LIMITADO: Una vez recibido el deposito y asegurado el Cupo, se les enviarán las recetas por ésta vía para que la impriman y las llevan el día del Curso con una libreta y lápiz para tomar notas y otros implementos que se le indicarán después.

INCLUYE: Certificado de Participación

MARIA ELISA ROMER
cocinaromer@gmail.com
infoicc@cantv.net
0424-1999239
0416-6275422

sábado, julio 11, 2009

UNIFICANDO CRITERIOS

Hoy cumple tres años esta columna. 156 artículos, que de manera orgánica han tratado de narrar la evolución conceptual que viene dándose en el plano gastronómico en Venezuela, aprovechando mi bastión de testigo. La disciplina con la que escribo semanalmente se ha ido tornando en obsesión. Con cada letra, con cada historia atrapada al vuelo, he intentado lograr decir en dos cuartillas de manera inequívoca ¡Esto es lo que definimos por cocina venezolana!, para que cuando lo lea en voz alta, finalmente yo mismo pueda entenderlo… Y el ejercicio sólo logra cargarle más preguntas al fardo. Quizás, porque para poder tener los argumentos, que luego nos permitan hablar con propiedad de los conceptos, es necesario primero unificar criterios, quizás porque la respuesta no la busco estrictamente en el acto académico, sino desde los fogones y en los cientos de años de una oralidad que entrelazó lenguas hasta construir eso que llamamos acervo. Muchas de las angustias seguramente las aclarará el Chef Víctor Moreno en su conferencia: “¿Porqué ahora todos quieren cocinar venezolano?”, en el marco del VIII Salón Internacional de Gastronomía de Caracas el próximo octubre; mientras tanto queda la gran duda acerca de si nos acercamos o no a lograr unificar criterios que nos expliquen.

II
Conscientes, como estamos, de la impresionante diferencias que hay entre una caraota llanera, una oriental o una larense; ¿En que momento el invento de un plato de caraotas deja de ser definitivamente venezolano? ¿Puede llamarse venezolana una caraota creada por un venezolano que usó curry de Paria y jengibre?. Así como no puede llamarse ron a cualquier destilado de caña guardado en barrica, a veces es necesario definir los niveles de tolerancia mediante reglas , definir los “de esta línea no podemos pasar”, y seguramente será necesario primero documentar a nuestra cocina desde un plano regional muy ortodoxo (lo que casi siempre se logra aprendiendo a cocinar con las mamás), para luego ponernos de acuerdo.

¿Acaso la unificación de criterios pasará primero por una definición de formatos?, ¿Tendremos que ponernos de acuerdo primero en la forma única de presentación de un pabellón criollo, un tequeño o una hallaca para que sean merecedores de sus nombres? Hacerlo, como ya se ha realizado en muchos países, es posiblemente una de las tareas más esquivas (por conflictiva), que le corresponde a los gremios colegiados, a las academias y a los garantes de patrimonio. Irónicamente, lograrlo es una bendición, porque con reglas claras también queda definida que es la “Cocina de Autor” y a partir de ese momento un pabellón hecho en capitas con aro metálico o una hallaca cuadrada, pasan a sustentarse en la lapidaria validez de las tradiciones.

¿Lograremos unificar criterios basándonos en las técnicas empleadas, en las texturas o en las denominaciones de origen?. Seguramente pasaremos un buen tiempo poniéndonos de acuerdo hasta aceptar que la textura de un pata e'grillo de chivo es la que sirven en Lara, o aprendiendo la técnica para obtener aceite de coco con leche fresca. Pero cuando llegue el día espléndido de las unificaciones, una lengua en salsa de no estar gelatinosa, podrá llamarse sabrosa pero nunca caraqueña, un asado hecho con malta y coca cola será válido pero impresentable en un congreso.

Milité por años en los bandos que miraban con un recelo tremendo cualquier intento de legislar a nuestra cocina. Por años insistí que siendo venezolano, formado en Venezuela y comprador de nuestros mercados; cualquier cosa que inventara debía considerarse venezolana por ser mi propio acto creador. Usé a la Cantata Criolla del maestro Estévez y a los cuadros de Soto, como ejemplos de actos de creación académica inequívocamente venezolana, aunque se tratara de música clásica o arte cinético hecho en Francia. En esa época no entendía que la Cantata no hubiese nacido sin las tonadas y los cuentos llaneros; y que un cuadro cinético es bueno cuando está cargado de la luminosidad de nuestro Ávila.

¿En qué momento reculé?, quizás nunca. Se trata de un proceso y escribir para ustedes contribuyó enormemente. Quiero contestar las preguntas … y rezo que para cuando terminé, aún tenga tiempo para crear.

lunes, julio 06, 2009

La generosidad de Tomás Fernández

Al pulsar sobre la foto se puede ver en alta resolución

Mi buen amigo, el Chef venezolano Tomás Fernández, ha estado todo el día de hoy dándole un taller a los alumnos intermedios de mi escuela de cocina. De paso ésta noche comienzan los exámenes finales de los alumnos avanzados y él estará como jurado.

MENÚ DEL COMEDOR PARA 10 Y 11 DE JULIO, 2009

Acabo de culminar un festival en la ciudad de Barquisimeto y en él habían algunos platos nuevos con los que quedé muy contento... así que ésta semana el menú del Comedor será una reedición de los que me parecieron mejores.

NOTA MUY IMPORTANTE: Debido a exámenes finales de los alumnos de la escuela, ésta semana El Comedor únicamente abrirá Viernes y Sábado.



ABREBOCA

Bisque De Coco, Miso Y Naranja Con Hinojo Confitado



ENTRADAS

Ensalada De Cordero Ahumado Con Té
(Micro lechugas, lonjas de cordero, vinagreta cítrica)


Ñoquis De Papa Con Salsa De Ajo Porro
(Perfumados con trufa, piñones y perejil)



PRINCIPALES

Pesca Del Día Sobre Velouté Con Almejas Y Camarones
(Cubos de pescado, vegetales y cocuy)


Cochinillo Laqueado
(Acompañado con puré de auyamas horneadas y cebollitas caramelizadas)



POSTRE

Torta De Acemita Tocuyana
(Con helado de especias, papelón y picante)


POR FAVOR RECUERDE QUE:

  • Se recibe por reservación (reservacionescomedor@gmail.com o +58-212-9922429)
  • No tenemos parquero
  • No tenemos venta de alcoholes
  • No tenemos punto de venta para TC y TD
  • Precio del menú: 140 BsF.
  • Descorche de vino blanco u otras bebidas: 40 BsF.
  • Descorche de vino tinto: 0 BsF.

¡Terminé el Festival en Barqusimeto!

Ayer llegué de nuevo a Caracas, luego de cuatro días intensos pero fabulosos en donde tomé la cocina del Restaurante Círculo de la ciudad de Barquisimeto para cocinarle a casi 500 personas.

En general soy bastante renuente a cocinar en restaurantes que no sean míos por las complicaciones logísticas que ello implica; pero en el caso del restaurante de Francisco Abenante se trata más bien de un honor dada la admiración que le tengo como profesional y gracias a la certeza que poseo de la profesionalidad del equipo que por 14 años ha ido formando ... de pasó por petición de él, volví a cocinar platos de la época en que hacía Fusiones Panasiáticas y que tenía por lo menos 5 años sin tocar.

¡Gracias Francisco!



La entrada del restaurante

Francisco Abenante

La esposa (Carmela) y la cuñada de Francisco haciendo los ñoquis

Pedro, José y Carlos en medio del fragor

Todo impecable gracias a la mirada severa de un chef que no deja pasar errores

500 cubiertos y todo el tiempo silencio y paz... ¡Eso es una cocina!


MENÚ 1

Ensalada de confit de conejo con cinco especias
(Con papas, manzanas caramelizadas y mayonesa de ajonjolí)


Sopa de camarones
(Caldo de coco, miso y naranja)


Atún rojo y blanco “grado sashimi” abrasado con curry de especias
(Con fondo de carne y shiitake, acompañado de confit de vegetales bebé)


Cochinillo laqueado con chutney de cebollas bebé
(Acompañado con puré de auyamas horneadas caramelizadas con Soya)


Wonton crujiente
(Relleno de chocolate con especias, sobre crema de jengibre)



MENÚ 2


Ensalada de cordero ahumado con té
(Micro lechugas, lonjas de cordero, vinagreta cítrica de aceite virgen extra)


Ñoquis de papa con trufa y pecorino
(Salsa de crema, piñones, ajo porro y perejil)


Mero sobre caldo de almejas
(Perfumado con cocuy, alcachofas y rombos de célery, hinojo y zanahoria)


Magret de pato con basmati y crujientes de arroz salvaje
(Con reducción de sus jugos y papelón)


Torta de acemita tocuyana
(Con helado de canela y almíbar de papelón

CCD: UNA EPIDEMIA

Cuando empezaron a enfermar y morir, nadie lo notó. Inicialmente, porque el número de muertes no era lo suficientemente alto como para hacer sonar alarmas, y luego, cuando ya era evidente que algo maligno pasaba, se explicaron las muertes como una fluctuación histórica con antecedentes en otras épocas. Pero la epidemia continuó su paseo implacable y para el año 2007 las consecuencias eran imposibles de esconder: Un tercio de todas las colonias de habitantes habían muerto sin dejar rastro. El mundo se acercaba a la pesadilla de moradas fantasmas por doquier y a la desaparición de cultivos. Comenzó así una carrera frenética de investigación para lograr detectar el origen y la cura de la gran epidemia del siglo XXI, bautizada como Desorden de Colapso de Colonias o CCD por sus siglas en idioma inglés.

La tarea para los equipos científicos resultó ser un reto como pocos habían visto. La propagación de las muertes era veloz y no existía un patrón claro. Algunas estaban infectadas por el virus de la parálisis israelí, otras por parásitos que les producían disentería, otras mostraban signos de intoxicación por pesticidas y muchas habían sido atacadas por ácaros. Al final la conclusión resultó muy preocupante: Las colonias estaban siendo aquejadas por un síndrome de inmunodeficiencia y por lo tanto su muerte era resultado de cualquier elemento patógeno oportunista que aprovechara esta susceptibilidad.

Aunque usted no lo crea, nos referimos a la muerte de abejas. Ahora que lo sabe, seguramente se preguntará: ¿Porqué el mundo está gastando una cantidad realmente colosal de dinero y tiempo para lograr recuperar la población de colonias de abejas en el mundo?... La respuesta es aun más dramática.

II

Existen por lo menos 100 tipos de cultivos en el mundo que para reproducirse dependen exclusivamente de la polinización lograda por las abejas en su pasear incansable. Por ejemplo si usted en su patio siembra un árbol de aguacate y espera paciente hasta verlo crecer y llenarse de flores, créame, que a falta de abejas, con impotencia será testigo de un suelo forrado de flores estériles. Igual será para un árbol de manzana, uno de almendras o un sembradío de brócoli. El trabajo silencioso, paciente y sobre todo gratis, de las abejas es calculado hoy en día a nivel mundial en la exorbitante cifra de 215 mil millones de dólares… es decir, casi un año de ingresos de nuestro país si sumamos todos los rubros de producción. Las perspectivas de un mundo sin abejas son tan graves que ya existen sembradíos en China que dependen exclusivamente de la impagable polinización manual (¡Imagínese un ejército de torpes hombres haciendo el trabajo de abejas!) e inclusive se estima que la crisis pueda afectar a la industria de las carnes, dado que muchos de los alimentos de animales (la alfalfa, por ejemplo) dependen igualmente de la laboriosidad de las abejas para reproducirse. A la luz de estos números resulta entonces evidente que cualquier gasto en investigación para salvarlas, resulta poco.

Varias veces en ésta columna hemos analizado las consecuencias catastróficas del manejo moderno en nuestra relación con el medio ambiente, así que quizás usted ya para este momento lo intuya: las estamos matando nosotros. Aparentemente la fórmula que usamos para lograrlo es una combinación de uso masivo de pesticidas y el manejo de conceptos de monocultivo. En el primer caso es el uso de neonicotinoides (pesticidas que imitan a la nicotina del tabaco) el gran culpable, ya que entran en el polen y menguan notablemente la habilidad de las abejas para recordar el camino de vuelta a sus panales. El segundo caso es mucho más complejo ya que nuestra pasión por campos bonitos sin hierbas, y nuestro empeño por sembrar un único tipo de cultivo en grandes extensiones, está trayendo como consecuencia que las colonias de abejas se desnutran al perder sustentos fundamentales por falta de diversidad.

La humanidad más temprano que tarde tendrá que entender, que si no restablecemos nuestro antiguo pacto con la naturaleza hasta retomar equilibrios que construimos por milenios… vendrá el hambre.

Nota: Los datos citados fueron obtenidos del artículo “Salvando a las abejas”, escrito por Diana Cox y Dennis vanEngelsdorp para el número de Abril 2009 de la revista Scientific American.

domingo, junio 28, 2009

Menú del Comedor para 02, 03 y 04 de Julio, 2009

ABREBOCA

Chupito de sopa de crema de pimientos y tomates asados con espuma de pan tostado


ENTRADAS

Ensalada de berenjenas rostizadas, queso de cabra, mixtura de lechugas bebe y aderezo de hierba buena

Crema de guisantes tiernos con tartar de gambas e hinojo y crujiente de jamón serrano


PRINCIPALES

Muslo de pavo braseado en su jugo, puré de papas con celery y zanahoria bebe glaseada

Chipirones en su tinta con pimientos del piquillo rellenos de cerdo y arroz con ajo y perejil


POSTRE

Crema Catalana al cardamomo


POR FAVOR RECUERDE QUE:

  • Se recibe por reservación (reservacionescomedor@gmail.com o +58-212-9922429)
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jueves, junio 25, 2009

SAN DE SUEÑOS

Cuando las personas decidimos vivir de una profesión, asumimos comulgar con un complejo andamiaje de códigos que rigen las relaciones y el comportamiento con quienes habrán de ser nuestros pares, en un proceso que apunta hacia la búsqueda de las leyes que nos permiten mimetizarnos, hasta lograr el paseo de bajada en la curva de aprendizaje de las relaciones humanas. No es diferente si de cocina y empleados de restaurante se trata.

Llegado desde los Andes futbolísticos, me toco entender rápidamente que mi futuro en la cocina dependía de una decisión crucial: Leones o Magallanes. Tardé igualmente mucho tiempo en reírme con sinceridad de las bromas internas, aprendí que en esta ciudad decirle mamita a alguien no denotaba cariño, aprehendí el significado confuso de la palabra abollado… sobre todo, descubrí que el único instante en el que los mesoneros y los cocineros lograban ponerse de acuerdo, era en el momento de acordar el sorteo y las reglas del San: ¡Toda una novedad!

No he estado en un sólo restaurante en el que el método de ahorro llamado San no sea norma entre los empleados. Se trata de un sistema en el que el grupo que acepta participar, fija un monto quincenal que luego cada miembro aportará mediante contribución en efectivo a entregar, sumada, cada quince días a quien le corresponde el número de ese día, y por lo tanto la felicidad de contar con una cantidad importante para lo que a bien desee disponer. Por ejemplo, si diez deciden aportar 100 Bs.F, cada quincena habrá alguien que reciba 1000 Bs.F (900 de sus compañeros y los 100 que le correspondía entregar ese día) y mediante sorteo se decide en que quincena le corresponde a cada uno de los miembros de este particular club, recibir el pote. Obviamente a quien le corresponde de último, ejecuta un ejercicio importante de solidaridad. Siempre me gustó mucho participar en esta forma de ahorro, porque al hacerlo me hacía partícipe de los sueños individuales de cada uno de mis compañeros. Unos querían el dinero para la graduación de un hijo, otros para comprar una computadora y seguramente muchos para salir de deudas. Con cada historia y con cada cuota apartada, me parecía ser parte también de esas graduaciones o de esas compras. Literalmente, mientras duraba nuestro San, éramos una familia que solidariamente establecía una escala de prioridades y en función de ella, decidía colectivamente quien cobraba primero y quien último.

RIF: J-29767855-7

Hace poco más de un mes, un grupo importante (en número) de cocineros decidió unirse alrededor de una asociación civil sin fines de lucro, que bautizaron con el nombre de Venezuela Gastronómica, AC. Como en casi todo acto fundacional, los objetivos no estaban claros, salvo por la certeza que tenían como colectivo de que su amistad de vieja data, las solidaridades del pasado y sobre todo las ganas de hacer algo, eran gasolina suficiente para iniciar la comuna. Seguramente discutieron sus misiones y visiones, intentaron dilucidar si su función iba a ser de corte gremial buscando una protección inexistente o quizás una función filantrópica. En cada una de esas reuniones inaugurales cada miembro expuso su visión y con ella iban como polizones los sueños y las frustraciones de lo que no se ha logrado hacer. Unos soñaban con un congreso de cocineros latinoamericanos organizado por cocineros, otros traían libros de cocina de otros países y se preguntándose si alguna vez lograríamos plasmar los que está pasando en el nuestro, otros pensaban en bibliotecas y es muy probable que alguien haya planteado eventos con fines de lucro para así lograr para otros las becas que nunca consiguieron ni él ni sus compañeros. Pasados los días entendieron que sobre la mesa estaba una espectacular cantera de sueños y así quedó reflejado en el artículo 2 del registro, que textualmente especifica: “El objetivo fundamental de la asociación es el desarrollo, promoción y difusión de la identidad culinaria venezolana”… con el RIF, llegaría el documento legal de graduación y por lo tanto el inicio del camino de los proyectos.

Nadie puede escapar a su naturaleza. A temprana edad aprendieron los de este grupo que el San era la manera de lograr cosas y de comulgar con los compañeros y de manera soterrada lo trasladaron a su cotidiano. Un día se reunieron, escogieron el sueño de uno de los miembros y se abocaron como grupo a lograrlo. Cuando terminen con ese libro, habrá llegado una nueva quincena y con ella un nuevo sueño que conquistar… gracias a este San de sueños. Una mañana comenzaron a colectivizar los sueños individuales.

lunes, junio 22, 2009

Menú del Comedor para 25, 26 y 27 de Junio, 2009


¡UN MENÚ SENCILLAMENTE IMPERDIBLE!


ABREBOCA
Roast beaf con yuca frita y salsa de aguacate


ENTRADAS
Terrina de lechón y pato con cebollitas agridulces

Quinoa al olivo con carpaccio de pulpo y aceite de cítricos


PRINCIPALES
Ñoquis de apio con crema de queso, tocineta crujiente y aceite de trufa negra

Pezca azul con buñuelitos de ocumo y crema de tomate ahumado


POSTRE
Manjar de mango y mora con espuma de hierba buena


POR FAVOR RECUERDE QUE:

  • Se recibe por reservación (reservacionescomedor@gmail.com o +58-212-9922429)
  • No tenemos parquero
  • No tenemos venta de alcoholes
  • No tenemos punto de venta para TC y TD
  • Precio del menú: 140 BsF.
  • Descorche de vino blanco u otras bebidas: 40 BsF.
  • Descorche de vino tinto: 0 BsF.