301 ¿TRANSGÉNICO? ¡NO GRACIAS!

Por décadas la industria del tabaco negó que el hábito de fumar fuese dañino. Esgrimían que no había estudio científico serio que así lo probara. Cuando finalmente se encontraron ante las evidencias, no sólo no pidieron disculpas, sino que iniciaron una feroz campaña de injerencia que hasta la misma Organización Mundial de la Salud pidió este año que se controlara, como puede verse en http://bit.ly/LfVaW2.

La industria automovilística le agregó plomo a la gasolina y para la década de los años 50 del siglo pasado ya era el estándar. En paralelo nacían las voces de alarma ante este tipo agresivo de contaminación, y lo que es peor, ya se había inventado la solución (http://bit.ly/VIf16p). La industria automotriz (principal accionista de la del plomo) pago mucho para que estudios científicos demostraran la inocuidad del veneno que producían. Hicieron tan bien su trabajo, que fue apenas en 1995 que se logró la prohibición definitiva, tal como puede leerse en http://1.usa.gov/TB64OX.

Durante más de una década la compañía farmacéutica Grünenthal vendió la medicina Talidomina para evitar las nauseas en el embarazo. Obviamente hicieron pruebas científicas que probaron que no había problemas a largo plazo. Las consecuencias fueron un espanto. En 40 países, 20.000 niños nacieron sin brazos y piernas. Aunque usted no lo crea, jamás hubo presos y la única reacción concreta fue una disculpa pública este año (http://bbc.in/S69BUO)… ¡Casi 60 años después!

Pertenezco a la generación que tuvo que oír a un montón de burócratas decir que el calentamiento global es mentira, y que aún no firman el protocolo de Kyoto (http://bit.ly/yxZvU), para poder seguir ellos en su locura consumista; y ahora, que ante las evidencias, ya no les queda otra a los científicos tarifados que avalaron esta vagabundería, mas que aceptarlo, solo hablan de correcciones en cálculos.

La nueva panacea es la modificación genética de semillas. Perdónenme si a estas alturas no me trago el argumento de los departamentos de relaciones públicas de las Monsantos de la tierra (http://www.monsanto.com) que hablan de “no existir pruebas de que éstas sean dañinas”. Ya he oído bastante de argumentos como ese como para no ser escéptico.

Recientemente recomendé en mi cuenta de tuiter (@sumitoestevez) la lectura de un artículo que publiqué en esta misma columna, titulado “El Horror que se Avecina” (http://bit.ly/9aeOaU). Mi sorpresa fue la cantidad de personas que defendieron las modificaciones genéticas de semillas con el argumento de "No hay pruebas de que los transgénicos hagan daño". En medio de una evolución que ha tomado millones, pensar que una modificación de genes no hace daño porque 20 años de pruebas no lo muestran, no solo es de una arrogancia enorme, sino que, desde mi punto de vista, prueba nuestra estupidez colectiva al aceptar los argumentos de gente de probada avaricia. Pero está bien, aceptemos que no hay pruebas. En ese caso mi reticencia a aceptar semillas modificadas es 100% moral.

Estas semillas incentivan el monocultivo, que está probado que agota y contamina la tierra por falta de rotación y uso de pesticidas y herbicidas químicos. Pan para hoy, hambre para mañana. Ha sido el culpable directo del apartheid genético más feroz que recuerde la historia de la tierra, al dejar solo las semillas más productivas. Así hemos perdido papas, manzanas feas. De paso lo hacen de la forma más agresiva que hay: subsidiando el precio de la semilla y así el campesinado (el hambre y la necesidad no piensan en ecología) va eliminando sembradíos ancestrales.

Son tan cínicos que dicen que han hecho bancos de germoplasma para uso público. Eso es como acabar con los animales de la tierra y decirle a la gente que en un zoológico le regalan embriones de cualquier raza, obtenidos de los únicos dos supervivientes. Al dejar la producción en manos de los pocos con la tecnología, el monocultivo es de las formas de producción que mas pobreza ha traído y más gente ha desplazado del campo a la ciudad (ver el documento de la FAO http://bit.ly/So9zp9 sobre el peso de la agricultura familiar en nuestras economías). Lo más inmoral de todo es que se hace con el argumento de que es un mal necesario, porque en un mundo de población creciente, esta es la única forma de poder alimentarnos.

Está probado que ya producimos mas comida de la que necesitamos, que la estamos usando para hacer gasolina y alimentar animales; y que el argumento es falso en un mundo con 1200.000.000 de personas en pobreza extrema, tal como escribí en http://bit.ly/pD1ePM

Si se descubre que las semillas modificadas no hacen daño a la salud, créanme que sería el único daño que no hacen… Eso si, ellos se disculparán.

Comentarios

Ken Urdaneta ha dicho que…
Excelente articulo Chef. De mas esta decirle que comparto su opinión. Todos y cada uno de los desastres ambientales y que afectan por tanto la salud de nuestra madre tierra y la nuestra han sido a causa de ideas consumistas como esta de los transgénicos, y da tristeza que la gente aun sea tan ingenua. La naturaleza es sabia y no hay hombre que la pueda igualar en un laboratorio.
Gisela Reyes ha dicho que…
Si bien es cierto el uso de transgenicos al igual que toda tecnologia tiene sus pros y contras sin embargo se debe ser muy critico al momento de elegir que tipo de productos transgenicos deberia producir nuestra raza pues en la busqueda de energia limpia los transgenicos son una buena estrategia para la produccion de biocombustibles.. debido a que hombre en la busqueda de energia en algun momento de la historia decidimos usar los combustibles fosiles son los causantes de los gran parte del daño de nuestro planeta..
con respecto al suelo es cierto las implicaciones de realizar un monocultivo pero del mismo modo ciertas modificaciones geneticas permiten mantener la calidad de los suelos. por lo que este tipo de cultivos es una buena estrategia para la produccion de maiz o caña transgenica que permita la obtencion de biocombustible sin afectar la produccion de estos rubros para alimentacion..
por otro lado decir no a los transgenicos desde el punto de vista farmaceutico es negarle una buena calidad de vida a aquellas personas que dependen de medicamentos fabricados con esta tecnologia tal es el caso de la insulina...

y si lo vemos aun desde un punto de vista mas objetivo este tipo de alimentos a estado con nosotros desde hace muchos años solo que en la antiguedad de hacia de manera tradicional pues los conocidos híbridos entre mandarina y naranja no son mas que transgenicos pues el producto del cruce entre 2 especies distintas trae como consecuencia un genoma alterado

Por lo que el lineas generales Antes de decir NO a un transgenico debemos saber cual es su funcion y para cual finalidad fue creado..

Acotando ademas que el uso de esta biotecnologia al igual que cualquier otra depende de la ética de la persona que la tiene en sus manos
RiTaGaY ha dicho que…
No suelo responder a tus correos, aunque los leo todos, porque imagino
que será full difícil que los leas todos. En todo caso, en esta ocasión
me voy a permitir decirte que no puedo estar más de acuerdo con lo que
dices, me gusta el tono categórico con el que presentas el asunto, me
gusta como desmontas la idea de que porque algo haya sido "avalado" por
un grupo de personas que dicen ser científicos, ello no implica
necsariamente que tales avales sean realmente científicos, lo que
muestras en este artículo, más allá del tema, es que la ciencia, o mas
bien, la pseudociencia ha estado al servicio de un conjunto de perversos
intereses en la historia reciente de la humanidad.

Tu artículo es una invitación a desmitificar la idea que se maneja de lo
"científico"; cuando se dice que algo es "científico" la evocación que
se hace es que ese "algo" es cierto. Ello claro es producto, entre otras
cosas, de la construcción de un imaginario colectivo en el cual la
ciencia posee la verdad absoluta de todo (no quiero entrar en honduras
epistémicas porque es un asunto bien delicado de tratar), pero en todo
caso sí me gustaría decirte que tu artículo no se fundamenta en
opiniones personales, está adecuadamente documentado y sobre todo sirve
para problematizar al lector sobre los temas allí presentados.

Muchas gracias por este material!
Juan Hill ha dicho que…
Hola, los invito a ver un video en youtube llamado thrive... Habla de todo un poco y toca este tema... A donde vamos a llegar?
Saludos
María Guadalupe Gonzalez ha dicho que…
Excelente artículo, mi mayor respeto y admiración para usted!!!
Ata Pinto ha dicho que…
Entiendo su comentario y opinión, pero por favor no cometa el error de crear una equivalencia entre científicos pagados y politizados (que son pocos) y de la gran mayoría que trabajamos duro en universidades en pro de entender nuestra realidad física (somos muchos).

Hay que recordar que el conocimiento que hoy en día existe en casos como los de el calentamiento global, el plomo y el tabaco son gracias al consenso científico. Ahora bien es también importante recordar que la ciencia no es dogmática, es basada en pruebas y experimentación. Es fallido pensar lo contrario. El científico serio y bien entrenado está claro de esta realidad.

Como usted menciona, lamentable el monocultivo es prevalente pero no es consecuencia del uso de transgénicos, es producto de la politización y capitalización de la producción agraria. Los organismos transgénicos son empleados a diario para la producción de medicamentos y vacunas, sin esta posibilidad su acceso sería aun mas limitado y costoso. El que existan bancos de semillas es gracias a la triste realidad de la extinción. Habría que ser menos cínico a estos esfuerzos sin fines de lucro que, como una especie de "Arca de Noé", mantienen vivos los últimos vestigios de estas especies, aparte de diseminarlas a quien esté interesado en utilizarlas.

Generar discusión es recomendable, siempre sea mesurado y basado en un conocimiento profundo y no selectivo. Es el uso del miedo como arma para descalificar el progreso científico y tecnológico que es reprobable en este caso.
Félix Moronta Barrios ha dicho que…
Estimado Sumito,

Quienes precisamente pusieron la voz de alarma ante el tabaco, el plomo o la talidomina fueron los científicos. No aquellos con conflictos de intereses, los que trabajaban a sueldo para esas compañías, sino por la comunidad científica internacional.

Es precisamente esa comunidad científica internacional quien dice que NO existen evidencias reportadas en la literatura de que los alimentos modificados genéticamente sean perjudiciales para la salud ni para el medio ambiente. Incluso la FAO y la ONU, así como sociedades científicas, hacen un llamado a considerar a la biotecnología moderna como un aliado MÁS para producir más y mejores alimentos.

Creo importante aclarar un mito muy extendido. No se requiere mayor aplicación de herbicidas ni pesticidas en los cultivos transgénicos, sino todo lo contrario. Piensa en los cultivos que son resistentes a plagas (apenas necesitan aplicar insecticidas) y los que son resistentes a herbicidas (se adiciona lo justo para evitar aparición de malezas).

Los alimentos, por cierto, no llevan millones de años de evolución. Si acaso llegarán a la decena de miles de años (como el trigo) o algunos cientos de años apenas (como la zanahoria), pues los hemos creado mediante domesticación. Haciendo cruces (modificaciones genéticas sin control) y seleccionando rasgos artificialmente, tenemos muchos de nuestros rubros en los supermercados.

No es la panacea ni la idea es modificar todo. Simplemente una estrategia moderna más que hay que considerar, y sobre todo, investigar.

Antes de irme, quiero puntualizar que el fenómeno de la transgenia es natural. Los científicos no han hecho sino emularlo y aprovecharlo. Por ejemplo, la insulina, algunas vacunas, las enzimas del detergente ACE o ABC, el algodón de nuestra ropa, o toda la comida procesada que entra al país están hechos con organismos transgénicos. Prohibirlos incluso en investigación lo que hace es someternos a un primitivismo científico a favor de los investigadores y agricultores extranjeros.

Un gran saludo.

Félix.

Entradas populares de este blog

¿Y TÚ POR QUÉ NO TE VAS CHICO?

¡AL FÍN COCINA PARA NIÑOS EN ICC!

RESISTIR: MI CARTA A LENA YAU