Diálogo

Agradezco a Vladimir Viloria, miembro de la Academia Venezolana de Gastronomía, que haya mantenido la correspondencia que continúa (y que transcribo con su autorización); una vez terminada su misiva he colocado mi respuesta.

Indudablemente el episodio abre un debate interesante acerca del hecho noticioso a la luz de la dinámica y herramientas actuales.


El 01/11/2010, a las 09:08, Vladimir Viloria escribió:

Sumo:

Cómo vas?...

La verdad no entiendo a qué te refieres con eso de los egos.

Es probable que eso, los siempre inefables y tontos egos, estén en este momento desatados y en estado de ebullición, si, pero paradójicamente por el peso que el Premio Tenedor de Oro  y Armando Scannone tienen desde el punto de vista del reconocimiento al trabajo y trayectoria de los profesionales de la cocina en nuestro país, y de personalidades que han contribuido enormemente al desarrollo de la gastronomía en Tierra de Gracia.

Ciertamente, y desde que la noticia de los premios de este año salió del directorio de la AVG -asunto muy grave que nosotros resolveremos en su momento-, la carrera por dar "el tubazo" entre tuiteros y blogueros, con sus excepciones claro está, es inexplicable. Te confieso que no soy muy aficionado a esto de los medios alternativos y de eso que llaman la 2.0, precisamente por la falta de rigor y la propensión a los corrillos y los chismes que, de suyo, parece tener en su naturaleza estos modos de comunicarse (todavía me cuesta mucho llamarlos "medios"). Colegas de la Academia, suscritos al Twitter, por ejemplo, han aclarado en varias oportunidades que la AVG no ha anunciado, mucho menos premiado, el veredicto de este año.

Este jueves, por ejemplo, estaba Ana Belén con la coordinadora del Sig en el programa de radio de Aymara Lorenzo, En dos platos (yo la escuché, no me lo contaron), y se hablaba de que la cocinera había recibido este año el Tenedor de Oro, sin siquiera decir que el premio lo otorga la AVG (podía pensarse perfectamente que era el SIG quien lo otorgaba), cosa que se le reclamó de inmediato a la conductora de dicho programa, responsable de tal omisión.

No sé si mi reacción al escribirte ayer fue desproporcionada (también le escribí a varios comunicadores por ahi). Sabes lo mucho que te aprecio y respeto y muy lejos de mi confrontar nuestros egos. Probablemente la fuerza del papel periódico en mis manos y en mis ojos, es más importante para mi que los medios virtuales, y de allí mi reacción. Mi reclamo hacia ti  fue y es muy concreto: la AVG todavía no ha formalizado el anuncio del veredicto del jurado sobre los premios de este año, cosa que tu afirmas desde una certidumbre pasmosa. Sobre eso solo te pido que asumas la responsablidad del error, más allá de lo que se ha dicho en blogs y twitter. La AVG es una institución que mucho ha costado mantener y que, con errores y aciertos, merece respeto. Muy lejos está en el espíritu de la Academia competir, confrontarse, encumbrarse o rivalizar con otros actores de la naciente gastronomía nacional. Todo lo contrario. Pero pasa que los premios Tenedor de Oro y Armando Scannone, los adjudica y legitima la Academia. De alli mi desconcierto y mi intranquilidad. Piensa... ¿y si los ganadores fuesen otros? ¿Qué tal y si algún miembro de la AVG, y con todo derecho, se le ocurre impugnar ese veredicto, dado el barullo que se ha armado en pasillos, cocinas y cafés? Tu dices que el mismo SIG hizo  saber que en el marco del evento, se anunciarían los premios...¿de dónde sacaron eso?, habría que preguntarles...

Yo me interrogo: ¿Por qué  no esperar que el veredicto de los premios 2010 sea anunciado por las autoridades de la AVG, que es a quien le corresponde, formal y legítimamente, hacerlo? ¿Cuál es el afán de comunicarlo, de dar la primicia?. Lindo hubiese sido si este miércoles todos los espacios y comunicadores, en conjunto, dieran y opinaran sobre la noticia...

Ojalá y este extraño episodio dé para reflexionar sobre los roles de cada cual y el respeto que las instituciones que, como la AVG, merecen. Ojalá y el merecido reconocimento que se le va a dar a Ana Belén Mayerston y Tamara Rodríguez, no se vea opacado por esta algarabía absurda, tropical y provinciana.

Simplemente, Sumo, ese es mi llamado de atención. Esa es mi preocupación. Esa es, como escritor y comunicador que cree en el rigor, la responsabilidad y las consecuencias de lo que se publica, mi desazón.

Lejos de mi enaltecer o confrontar egos, ni personales ni institucionales...

Recibe un abrazo y mi afecto de siempre,

Vladimir

(queda de ti el hecho de publicar o no esta nota en tu blog. La polémica, bien llevada y argumentada, a veces es necesaria hace mucho bien)


MI RESPUESTA:

Voy saliendo (estoy en el aeropuerto), compro parte de tu argumento y seguro publico esta carta tuya. Acepto que también reaccioné duro por sentir muy injusto el reclamo, me sentí el Chivo expiatorio de un error de la Academia.

Te aseguro por lo más sagrado que legítimamente pensaba que era "oficial" la noticia en vista de lo masivo de su divulgación. Para nada ando yo en carrera por "tubazos" y honestamente en lo que escribí, el tema AVG era una nota marginal para apuntalar un discurso de optimismo. 

En todo caso Vladimir, a modo de consejo, si ustedes desean y creen en el secreto sòlo está en ustedes mantenerlo. Una vez que desde tu propio foro se colò la noticia, pretender pararlo peca de naive en estos tiempos. 

Comentarios

carla ha dicho que…
Venezuela necesita gente como ustedes, los felicito por el dialogo y la humildad, se siente en su escritura. Ojala todos los del gremio actuaran asi! Carla Mosqueda, sommelier

Entradas populares de este blog

¡AL FÍN COCINA PARA NIÑOS EN ICC!

RESISTIR: MI CARTA A LENA YAU

LICORES VENEZOLANOS