Por ésta casa ya pasó ...


Yo no soy la excepción. Hace unos quince años me paré en un lugar frente al mar y dije "si hay un lugar del mundo en donde quisiera tener un trozo de tierra para hacer mi retiro (en mi caso un pequeño Hotel), es aquí". A ese trozo del paraíso he vuelto muchas veces. Muchas vi terrenos en otros lugares y siempre los rechacé.
Ayer tomé un avión y compré el pedazo soñado frente al mar. Estas navidades en mi casa no hay viajes con los niños y todos decidimos que no hay regalos sino "detalles" porque todos nuestros ahorros están ahora allí.
Allí comenzaremos a construir como familia nuestro sueño colectivo. A esta casa se le adelantó la Navidad, ¡nuestro niño Jesús ya llegó!
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