SOBERANÍA ALIMENTARIA

“La lactancia materna representa la soberanía alimentaria”
Nadya Vásquez
(Representante de UNICEF en Venezuela)

Sintió que el mundo encajaba con armonía de fuegos artificiales a medida que se acercaba al seno. El olor de esa piel que reconocía con los ojos cerrados (como de hecho los tenía en ese instante) era capaz de disparar en él una sensación que combinaba paz y ansiedad. Con cada encuentro esperaba que se repitiera aquel sabor increíble que la vida le había permitido una única vez, cuando apenas contaba con media hora de nacido. Ni la textura espesa, ni el indescriptible sabor de esa primera vez habían vuelto a aparecer, pero todo lo olvidaba cuando sentía las primeras gotas dulces. A medida que succionaba iba sintiendo claramente como el sabor de la leche cambiaba de un líquido goloso que le robaba la sed y rellenaba de energía, hasta convertirse en uno más espeso, y sobre todo sensualmente untuoso, que le dejaba el paladar y la comisura de los labios enmantequillados. Cuando se terminaba, suspiraba satisfecho y entendía que de tan protegido era invencible. Jamás habría de imaginar (ni ese día, ni los que sucedieron por año y medio más) que su acto cotidiano, periódico y rutinario de volverse uno con su madre, habrían de convertirlo en una estrella mediática quince años después. Cuando tomó de ese seno por última vez, aquel 8 de Agosto de 2014, entró de bruces a la historia como el último niño en el planeta Tierra que había sido amamantado. Finalmente, las grandes corporaciones proveedoras de sustitutos de la leche materna podían respirar totalmente en paz.

II
Las estadísticas son terribles y por lo tanto mucho el trabajo por hacer. Partiendo del hecho de que está totalmente claro en el plano de la investigación científica, que es fundamental que un recién nacido sea alimentado exclusivamente con leche materna los primeros seis meses de vida, e idealmente los dos primeros años; es escalofriante saber que en Venezuela sólo 7 % de las mujeres lo hacen de manera exclusiva los primeros 6 meses y apenas 30 % ocasionalmente a partir de los seis meses. Dicho sin medias tintas: en Venezuela sólo 7 de cada 100 niños se alimentan como debe ser y el resto lo hace con teteros cargados de “formulas” y cuando tienen suerte les toca también algo de leche materna. Siete niños serán más altos, más sanos, más cariñosos y probadamente más inteligentes… a 93 niños incapaces de protestar se les negaron lo que son derechos fundamentales. Las razones de este descenso alarmante en los índices de lactancia materna son muchas. Van desde argumentos que en el fondo lo que hacen es enmascarar de manera frívola el miedo de algunas mujeres a perder tonicidad en los senos, ¡cuando está probado del todo que es lo contrario, además de ser la lactancia materna un claro factor que incide en la prevención del cáncer de mama! Pasan por un pacato pudor que pareciera instalarse a destiempo en nuestra sociedad, al punto de considerarse incorrecto en lugares públicos ver lo que a todas luces es uno de los actos más hermosos de los que podemos ser testigos y terminan en los dos más difíciles de atacar, que veremos a continuación.

La enorme y muy poderosa industria de “fórmulas sustitutas” ha logrado penetrar con tal fuerza la psiquis de médicos y público general, que organismos como la UNICEF y la OMS (Organización Mundial de la Salud) generaron en 1981 un código internacional para su mercadeo (avalado por nuestro país) para prohibir su promoción pública, así como promociones gratuitas o contacto con embarazadas en centros estatales de salud. Cada vez que las madres le quitan a un bebé de la boca un pezón, para sustituirlo por un tetero, logran engrosar una de las tasas de morbilidad más graves de Venezuela: 40 mil de cada 100 mil niños nuestros sufren de diarrea en esos primeros meses, casi siempre debido a teteros mal esterilizados.

Por otro lado, debemos entender que siendo éste un país levantado fundamentalmente con el trabajo de sus mujeres, muchas de ellas se van a empresas o a la economía informal al muy poco tiempo de haber tenido a sus niños y por lo tanto se ven obligadas a recurrir al tetero. Para solucionarlo, muchos países han generado redes populares de Bancos de Leche Materna, así como legislaciones para conminar a los empresarios para que tengan éste tipo de facilidades. El Ministerio del Poder Popular para la Salud organizó en el 2006 un congreso en esa dirección a través de su proyecto Madre y promovió dos resoluciones ministeriales (405 y 444) dirigidas a proteger la lactancia materna. Las buenas intenciones son muchas… pero estamos ante un problema grave y es urgente pasar del papel que todo lo analiza, para oír el clamor de UNICEF y de las futuras generaciones ¡Y actuar ya!

Comentarios

Almudena ha dicho que…
Espero que esta situación vaya cambiando poco a poco.

Por cierto, la primera parte de la entrada, ¡preciosa!
Kikatessen ha dicho que…
Que articulazo! Amamantare a mi bebe aunque se me caigan las lolas!

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