¡TRES LIBROS!

El que existan publicaciones gastronómicas en un país, no sólo es fundamental como acto que garantice a perpetuidad la memoria histórica de su propia cultura -hecho trascendental a la hora de erigir un concepto de identidad- sino que, a la par de la diáspora que monta restaurantes en el exterior y de políticas de estado de promoción, ha pasado por ser uno de los elementos protagónicos a la hora de lograr una internacionalización real de la gastronomía de las naciones.

La velocidad y la expansión de la cocina como acto cultural mediatizado ha resultado ser vertiginosa en nuestro país en las últimas tres décadas; y tratándose de una espiral ascendente, podemos afirmar que ello ha redundado tanto en calidad como a la hora de encauzar la filosofía de lo que se pretende hacer con el conocimiento popular que emana desde libretas manuscritas y fogones maternales.

Quizás, el único elemento en el que claramente nos encontramos rezagados, si hacemos el ejercicio de compararnos con los esfuerzos de otros países de referentes gastronómicos, es en el plano editorial. Basta con voltear la mirada hacia nuestras propias bibliotecas de coleccionistas de recetarios, para que la desproporción salte a la vista sin mayor esfuerzo. Es justamente ésta realidad la culpable del título eufórico de este artículo. Tres libros sobre cocina venezolana han irrumpido de repente en la escena. Tres libros, además de muy generosos en cuanto a calidad editorial, que abarcan tres aspectos de la cocina disímiles pero complementarios: Acervo histórico desde un plano regional, lo que hacen los oficiantes actuales y el magno trabajo enciclopédico que nos retrate desde la a hasta la z.

I

Uno acaba de salir del “horno”, y merecidamente la repercusión que está teniendo el libro Entre Gustos y Sabores (Costumbres Gastronómicas de Venezuela) es avasallante. El libro es producto de la investigación enciclopédica de una de las plumas más inteligentes de nuestra escena como lo es Rafael Cartay, y fue editado en conjunto por la Editorial El Nacional y la Fundación Bigott. No exageramos al afirmar que éste libro está llamado a convertirse rápidamente en un hito que complementará en nuestras bibliotecas libros tan importantes como Mi Cocina de Armando Scannone. Varias veces habíamos comentado en esta columna la importancia de regionalizar el discurso gastronómico debido a que desde los tiempos de “Geografía Gastronómica venezolana”, escrito por Ramón David León hace casi 60 años o múltiples trabajos de investigadores (por ejemplo el maravilloso libro “Fogones y Cocinas Tradicionales de Venezuela”, escrito por la dupla de Daría Hernández y Cecilia Fuentes), no hemos contado con un libro de difusión masiva que muestre lo que somos y comemos en nuestros 23 estados, distrito metropolitano y región insular. Un libro de esos que se compra, se envuelve en papel de regalo y se le regala a un extranjero que nos visita. Uno que siempre esté –manchado de restos de asado negro y cazón- reinando en nuestras cocinas. Rafael Cartay nos lo dio y está en las librerías.

II

La evolución de la cocina de autor en los países suele ser un acto particularmente efímero si no se documenta, de allí la trascendencia en el gesto del grupo comercial Bal-Sam, quienes han financiado el libro “Cocinas y autores de la gastronomía venezolana actual”, con prólogo del mismísimo Armando Scannone y la participación de trece cocineros que, con fotos de excelente calidad y generosidad en las explicaciones, hacen una radiografía excepcional de la calidad de las propuestas que las nuevas generaciones vienen planteándole país.

III

Finalmente, pero no menos importante, les invito a visitar la página www.lasrecetasolvidadas.com, y ser testigos del esfuerzo maravilloso de Gamal El Fakih Rodriguez, quien desde Canadá publicó tanto en español como en francés el libro “Las recetas olvidadas de los andes venezolanos” con fotos que quitan el aliento de Jean-Luc Crucifix y prólogo –nuevamente- de nuestro admirado Rafael Cartay. Nos deja el autor no sólo un esfuerzo de mucha calidad sino una enseñanza poderosa: si cada uno de nosotros se avoca a la tarea de colocar en papel la infancia gastronómica, a la vuelta de la esquina tendremos un mapa maravilloso de sabores que mostrar. Su venta, por el momento, es en Canadá. Nuestra obligación traerlo.

Se acercan los días en los que las vidrieras de nuestras librerías se llenarán de nuestros propios libros ¡Tiempos felices!

@sumitoestevez

Comentarios

Diana Acosta ha dicho que…
... (Continuando) y la demanda de compradores será inmensa. -buen artículo-
Ray ha dicho que…
Que alegría tener estos libros. Como bien dices, la literatura gastronómica nutre y da carácter a la cocina venezolana. Te recomiendo, imagino que lo conocerás, La Cocina y los Alimentos, de Harold McGee. Una biblia para el gastrónomo.
Gamal ha dicho que…
Gracias Sumito !

Para los interesados en adquirir el libro de Las Recetas Olvidadas en Venezuela, pueden hacerlo a traves de la pagina internet www.lasrecetasolvidadas.com, utilizando el sistema de pago gratuito Paypal (www.paypal.com.ve) y sus dolares Cadivi.
Que lo disfruten !
Gamal

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