EN DEFENSA DEL FUEGO

Libre corrías por lava volcánica y rayos celestiales, esparciendo temor con tu calor. Pero libre no habrías de ser siempre. Te dejaste seducir por ese embaucador de dioses llamado Prometeo ¡Bien caro que pago el pobre hombre el acto domesticador. De no haber sido por Heracles aun resonarían sus alaridos! Pero valía la pena correr el riesgo, flama que consumes.

Te fuimos domesticando. Silex contra silex, madera blanda contra madera dura, lupa, yesquero, cerillo, bomba atómica. Golpe a golpe nos fuiste perteneciendo y generoso nos entregaste tus tres primeros secretos: defensa, calor y luz. Seguridad, vida y eternidad. Clan, solaz y prolongación. Cauterización. De tanto defenderte para evitar tu extinción (y con ella nuestro ocaso), entendimos que nos pertenecías y que en nuestras manos estaba hacer que aparecieras a nuestro antojo. Guijarros inservibles como la papa o el maíz pasaron a ser comestibles por el solo hecho de acercarse a tu presencia. Papa blanda, maíz que explota ¡Eras, eres, vida! Tu fuerza endureció el barro y en la cuenca de él hervimos. Tu fuerza calentó el barro y sus paredes fueron trampa que mantenía calor a largo plazo. Nunca la carne fue la misma. Rojo transformado en fibra. Sangre convertida en jugo.

Dominar con sapiencia tus artes se lleva en los genes. Cocinero se hace, asador se nace dijo sabiamente Savarin. Saber el punto exacto de un horno de leña para que el cerdo no quede ni arrebatado ni como un cartón; simplemente jugoso. Conseguir que un Tandoor de la India tenga esa temperatura exacta que hace que el pan pegado a sus paredes no quede allí para siempre convirtiéndose en carbón. Lograr que el flambeado sea tan tenue que limpie las plumas finales de un ave recién cazada. Entender que brasa no es exceso sino más bien paciente seducción que entrega calor como amante. Medio millón de años entendiéndote. Medio millón de años tratando de vociferarle a Prometeo que no fue en vano … para que ahora en nuestra vana arrogancia decidamos que ya nos lo diste todo. Ya no diviertes.

Ahora un fogón o un horno pueden ser eléctricos o peor aun, de conducción para que no caliente la superficie. Abrimos latas para esquivarte, rasgamos bolsas para olvidarnos de ti. Cocinar es abrir un pan en dos y rellenarlo de algo que sale de la nevera. Casi te odiamos. Nos recuerdas un pasado artesanal. Ya no somos así … lo siento.

¿Cómo no te das cuenta que llegó el progreso? ¿Acaso no has leído acerca de la nuevas técnicas de cocina inventadas? Aire, espuma, esferificación, gelificación, nitrógeno, aceites perfumados, agar-agar, Gastrovac, pan de bolsa, vianda, cereal ¿Te reconoces allí? ¡Madura! Debes aceptarlo no eres limpia, produces hollín ¿Para que perder el tiempo entendiendo tus tiempos y sobre todo tus manías, si con un Start de microondas todo queda resuelto? No pretendemos relegarte al exilio absoluto pero debes entender que terminaron tus quince segundos de fama y ya no te usaremos como antes. Plancha es mejor que estofado. Frito mejor que horneado.

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