Al terminar hubo muchos abrazos, muchos aplausos, mucha champaña y sobre todo mucho orgullo. Fue bastante impresionante ver como inmediatamente nuestro equipo comenzaba a embalar lo que literalmente había sido nuestra casa por 15 días y poco a poco se nos empezaron a cerrar los ojos a todos como dándole permiso finalmente al cansancio.
En lo que tenga certeza de la fecha de estreno del nuevo programa, les aviso para que me acompañen virtualmente ese día.




Yo llegué a mi casa a eso de las 5:30 de la tarde y sin darme cuenta me quedé dormido, pero no podía ser hasta el día siguiente porque Carlos César había convocado al grupo de socios del nuevo restaurante, familia y amigos cercanos para que hiciéramos un primer brindis en el restaurante ahora que la apertura es inminente.
Yo no había bajado a Caracas en 15 días (de hecho ni había manejado) así que no tenía ni idea del progreso del restaurante. Entrar hizo que me saltara el corazón ... lo que a sucedido desde que Carlos me planteó la idea hasta este día de ayer en el que se vieron los meses y meses que él tiene sin dormir fue demasiado. Perdonen lo poco objetivo del comentario, ¡pero es el restaurante más lindo del mundo! y ahora nos toca a Héctor, Adrián y a mi estar a la altura con nuestra cocina.





Me acosté pero la cabeza daba demasiadas vueltas.





Maroon 






















