EN EL DÍA DE LOS ENAMORADOS ME TOCÓ LLORAR


Estoy en Manta. Ecuador. Hago un festival en un restaurante. En la cocina hay venezolanos. Uno de los anfitriones es venezolano. El señor que cuida los carros no es empleado pero le dan almuerzo y vive de lo que le den. En el camino un semáforo rojo es la oportunidad que espera un andino, infiero por su acento educado, para limpiar el vidrio del auto. Un andino como de mi edad, ya entrado en la década de los cincuenta. Ahora que lo medito el que cuida los autos, el anfitrión, el limpiavidrios, ya no son tan jóvenes. La gente no tan joven suele tener una vida hecha. Tenían.

Estoy en la habitación. Suena los nudillos de alguien contra la madera. Entra Fredy a asearla. También es un hombre como de mi edad. Es raro que un hombre limpie la habitación de un hotel. Ahora que lo pienso, no recuerdo si antes me había pasado.

Voy a contar la historia de Fredy. No sé si Fredy se escribe con una o con dos des. Hablé mucho rato con él. Usaré el recurso de la primera persona para intentar ponerlos en mi lugar.

Soy Freddy. Trabajaba para empresas Polar.

Pude comprar  casa en los Dos Caminos y traerme a mi Mamá de Los Teques. Los Teques está muy peligroso. Tuve dos hijos y una hija. Tengo dos nietas. Son las hijas de uno de mis hijos. Mi hija tuvo que dejar la universidad, ya no podíamos pagarla.

Mi hijo estudiaba en la Andrés Bello. Lo persiguieron por la Páez para robarle la moto. En la Redoma la India lo balearon. Agonizó 15 días. Tenía veinte años.

Me volví loco del dolor. Literalmente loco. Me internaron el Clínicas Caracas por la depresión. Empresas Polar pagó todo, teníamos buen seguro.

Soy católico. Mi abuela me enseñó a rezar el rosario y mi Mamá decía que de no haberme casado hubiese sido cura. Pequé y le reclamé a Dios por haberme abandonado. Un día una enfermera me puso una estampa de José Gregorio Hernández en el pecho y me dije que no iba a enterrar a mi fe junto a mi hijo.

Ya no teníamos para comer.

Me vine por tierra a Ecuador. Mucha gente me ayuda. Aquí hay muchos venezolanos. Nos reunimos en misa. Hay una pareja de doctores que rezan muy bonito. Creo que él se fue a Chile. Ella todavía está aquí.

Gano 300 dólares. Pago 150 dólares por la habitación. En un año me he mudado seis veces porque me suben el alquiler. Aquí en el trabajo me dan el almuerzo. Cenar no me hace falta. Yo le mando dinero a  mi familia. Pude mandarle medicinas a una prima que comenzó a convulsionar. Gracias a Dios en la iglesia me dieron dinero para las medicinas. Para mi abuela si no pude hacerlo a tiempo y se murió antes de que llegaran las medicinas. Hace 22 días que no mando dinero. No he podido.

Jamás les digo que paso trabajo. Mi Mamá me pregunta y siempre le digo que todo está bien. Y es la verdad.

A ellos no los puedo traer. Perderíamos la casa. Si la dejamos sola la perdemos.

A veces tengo que desconectarme. Hace dos días le dije a mi hijo que iba a bloquear el whatsapp porque me escribía desesperado porque no tenía para comprarle comida a las nietas y le expliqué que necesitaba desconectarme para pensar. Un amigo me prestó 20 dólares y le pude mandar. Por eso me desconecto, porque todo el mundo me escribe. Amigos, primos, compañeros de trabajo. Todos. Y cuando leo los mensajes me desespero y los quiero ayudar a todos. Pero no puedo. Por eso me desconecto.

Los venezolanos nos ayudamos mucho. Yo ayudo a hacer bolsas de comida que donan personas y que donan en la iglesia y se las llevo. Me especializo en llevarlas a mujeres solas. Hay muchas mujeres solas con hijos que no tiene nada para comer.
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Toda esta conversación fue hoy 14 de febrero en mi cuarto. No es la primera que escucho porque no ha habido un solo venezolano que me haya topado a quien no le haya preguntado como está. Hace cuatro días el chofer del taxi que me llevó al aeropuerto de Santiago de Chile (él ingeniero, su esposa médico) me contó como había llegado sin nada con un hijo de dos años con cáncer a quien tenía que salvar (y salvó) y como la comunidad venezolana lo había ayudado y como ahora, dos años después, el usa el tiempo en que no hace de taxi para llevarle ayuda que donan venezolanos otros a venezolanos que lo necesitan en Chile.

Son personas con las historias más terribles las que siempre terminan por mostrarme que la misericordia y la solidaridad es parte de su vida. Los que casi no tienen nada usando su tiempo en ayudar a los que no tienen nada.

Cuando me iba a despedir de Freddy saqué 20 dólares que tenía en el bolsillo y se los di. Su turbación era absoluta. No aceptó. Estaba callado pero toda su gestualidad decía que no había hablado conmigo para dar lástima y pedirme. Le rogué que lo aceptara con mi muy andina frase de viejito no me niegue la posibilidad de ayudar. Freddy comenzó a llorar y comencé a llorar yo. Nos abrazamos y no volvimos a hablar ninguno de los dos.

Cada uno lloraba por sus razones. No puedo hablar por él pero sí por mi. Es cierto que lloraba por empatía. Que lloraba por llorón. Que lloraba porque me desespero y quiero ayudar y no sé bien cómo porque esto es demasiado masivo. Intuyo que Dios me está tratando de decir algo y buscaré la forma de ayudar.

Pero también es cierto que lloraba por vergüenza. Porque me da vergüenza ser de los que se salvó y no pasa trabajo. Claro que llevo mis dolores y mis pérdidas y mis depresiones a cuesta. Claro que no hay pérdida pequeña porque cada quien arrastra magnitudes en función del peso de sus propia historia, pero soy de los privilegiados e imagino que debo tener algo de ese síndrome culposo que cuentan que les da a los que se salvan en una tragedia. Pero también lloraba, sobre todo, por la vergüenza de ser tan frívolo a veces. Cuando yo digo “me quiero desconectar” me refiero a no querer ver noticias por un día. Freddy habla de callar las voces de quienes claman por ayuda para tener el tiempo de pensar para poder ayudarlos. Cuando yo leo en Facebook historias de venezolanos que nos hacen quedar mal (la nueva moda flagelante que le dio a las redes) pienso es en mi y en la vergüenza de que me crean igual, y en medio de ese ego se me olvida que este puto gobierno (en serio perdónenme el desliz, pero insultar también es catarsis) arroja a la calle todos los días a gente que lo perdió todo, y con todo no hablo de dinero sino de proyectos, de hijos muertos, de niñas que dejaron la universidad, de nietas que no comen, de casas que se pueden perder, de abuelas que no pudiste salvar; y no puede ser que me angustie sobre lo que pensarán de mi por el video de alguien que tuvo la mala suerte de ser grabado quien sabe en que instante de desesperación, mientras las calles de cada país de Latinoamérica están repletas de venezolanos empobrecidos que los fines de semana hacen bolsas de comida para ayudar a otros.

Comentarios

Maricarmen ha dicho que…
Una abrazo. Lloro con usted.��
Juan Pino ha dicho que…
Hermano,es una historia muy triste, estoy contigo y lo entiendo porque quién de nosotros no tenemos un familiar afuera pasando trabajo, tratando de ayudar a los que se quedaron aquí pasando más trabajo!
Narciza Lino ha dicho que…
Sumito siempre lo he admirado y lo sigo. Soy
ecuatoriana vivo cerca de Manta en Portoviejo y me da mucha tristeza ver toda está situación. Y se me llenaron los ojos de lágrimas al leer está historia.
Maryant ha dicho que…
Tu para muchos venezolanos eres una inspiración que nos da ánimos cada días para continuar con nuestras vidas. Lamentablemente hay muchas historias tristes de venezolanos que luchan por una esperanza de un futuro mejor. Sigue siendo esa lucesita que nos da el ejemplo y nos ayuda a soñar y sonreír al verte triunfar.
vinicio ha dicho que…
Estimado Sumo, siempre un norte a seguir para los que vivimos de fogones, sentir el dolor y llorar por los hermanos de nuestra Venezuela es el mayor gesto de humildad y pertenencia que se pueda mostrar, Dios siempre encuentra el camino para que hagamos lo que tenemos que hacer, los que seguimos en nuestra tierra luchamos cada dia y vemos la cruda realidad de cerca sobreviviendo y sin dejar de sonar....
Carlota Baptista ha dicho que…
Tambien llore hoy 14 de ebrero, se me acaba de ir un nieto a Chile, tengo una hija y nietos y en Orlando y solo pensar por lo que puden haber pasado, igual que Fredy se le arruga el alma a una.
Kathy Sosa ha dicho que…
Sumito... Lloré con su relato por qué lo sentí muy cerca, yo me vine a vivir a los estados unidos hace 7 años, mi familia sigue en Venezuela, mi madre no consigue un medicamento para desinflamar la pierna, se cayó en el metro en una hora pico, gracias a Dios, no paso a mayores. Pero se lo que es que no tengan para comer. Duele.
Me quedé sin empleo y sin poder ayudar, y duele.
Por que son muchos los que viven así.
Duele, duele lo que pasa en mi bella Venezuela, ojalá todo fuese un mal sueño.
WebRivas ha dicho que…
@Sumito, eres un ejemplo de internacionalización. Tu nos enseñaste el valor de emigrar con nuestro conocimiento y talento... Es increíble como estás en toda latinoamerica y el mundo.

Más aun, tu sensibilidad humana, al ocupar parte de tu tiempo en escuchar a nuestros patriotas contar sus historias desde el destierro.

Espero pronto todos puedan volver a casa...

Un abrazo a la distancia.
Anónimo ha dicho que…
Qué dolor tan profundo da entenderte. Un abrazo. Mi meta es crear trabajo. Aún no se como. Creo que esa es nuestra labor desde donde estamos.
Hector ha dicho que…
Lloro contigo Sumito y me permito tutearte con todo el respeto y admiración que siento por lo que has logrado alcanzar en la vida. Realmente es angustiante la cantidad de historias de compatriotas que han dejado todo por culpa de unos malandros con poder. Algún día espero no muy lejano, pueda ver la justicia prevalecer y que estos paisanos puedan rehacer su vida junto a los suyos. Un abrazo.
Hidemart ha dicho que…
Debemos ayudarnos es un deber de Dios ayudarnos como sea todos la estamos pasando muy mal, mi esposo y yo somos Profesores de la ULA y a su vez trabajamos de noche en el Hospital con 4 trabajos entre los dos no podemos ni comer bien con nuestro hijo de 3 años ahorita mismo yo estoy embarazada y no sentía al bb por días al ir al medico me hace una glicemia capilar y la tenia en 42 bajísima (lo normal es de 80-110) el le dice a mi esposo que me compre un chocolate mi esposo baja la cara y le dice Dr. no tengo dinero para comprarle un chocolate el dr sale lo compra e inmediatamente el bebe se empezo a mover teníamos dos días mi esposo y yo comiendo una sola vez al día para que nos alcanzara para nuestro niño de 3 años. yo me largue llorar desconsoladamente no es posible que después de haber luchado tanto ser profesionales realizar especializaciones y lograr concursar en la ULA quedar y no tener ni para comer me duele el pecho de ver que en este país no se puede que ajuro hay que irse y no me import irme a ganar dinero dignamente haciendo lo que sea necesario me da dolor tener que abandonarlo porque ya no podemos mas cuando veremos luz y tendremos nuestro país de vuelta es desesperante... ayudemos a quien podamos es un deber moral tenemos que tendernos la mano
Amador Hernandez ha dicho que…
Sumito, al escribir de esta forma lo que sientes estás encontrando lo que Dios quiere que descubras en ti mismo. No es casual tampoco que los que tenemos la bendicion de leer tus hermosas lineas tambien nos hagamos las mismas preguntas. Adelante hermano, sigue haciendo lo que haces de la forma en que lo haces. Gracias por ayudarme a abrir aun más los ojos para buscar a muchos "Fredys". Un abrazo y bendiciones.
Freddy Moros ha dicho que…
Soy de Los Andes hace más de una década que decidí migrar a los EEUU y todos los días le pedía a Dios que me permitiera regresar a mi país. Hoy le doy gracias por mantenerme acá y aunque no ha sido fácil me ha permitido ayudar. Solo le pido a Dios sabiduría y salud . Mi Pueblo se muere de hambre y de tristeza yo también soy Freddy
delys hernandez ha dicho que…
Bueno! antes que nada mi respeto y mi admiración profunda, me conmueve tu versión, hoy mismo fue un día en los que la vida misma me hizo reflexionar, pienso al igual que tu!, cual es mi verdadero papel en este momento?, y me desespero al igual que tu! e intento analizarme ser honesta como ser humano, tratar de no pecar con el ego!!! y pensar en individual, hoy me paso por la mente lo siguiente!? ¿Por que? si esta tierra tiene tantos guerreros?, y los llamo así por que no es fácil despertar de madrugada y salir a trabajar, cuando tu única garantía es que vas en medio y contra la corriente de una realidad tan dura que muchas veces es más fuerte que uno mismo!, y parece paradójico!!! todo esto pero el resultado de esos guerreros es luchar desde temprano contra todo pronóstico, contra la inseguridad al salir desde las 4 am, contra la realidad de no tener que ofrecerle a tu familia de comer, o por enumerar unas de las más relevantes con la necesidad de tener una medicina que puede garantizar la vida o la muerte de un ser querido, e palpado en carne propia todas las anteriores, sin embargo hay un motor de energía que no me permite desmayar! en mi caso es la memoria de mi padre, que siento que silenciosamente esta allí impulsándome a seguir y no desmayar en el intento. ESA ENERGÍA es una fuente necesaria e única en este momento!!! aférrense a esa luz!!! Les envió mucha luz a ti Sumito! y a todos los venezolanos, esa fuerza con la que luchamos contra todo pronóstico debe ser la misma con la que honradamente defendamos las buenas costumbres del venezolano humilde, el trabajador, el que lucha por si mismo, y por su entorno sin ninguna distinción y es capaz de brindar una mano a quien lo necesita!!! hoy más que nunca creo en quien soy, y adonde voy, y esto todo se resume a quien sencillamente debo todo a ti!!! VENEZUELA!!!...
miriam rodriguez ha dicho que…
No pude evitarlo, llore y no se como ayudar, con los recursos económicos reducidos. Tal vez una palabra de aliento, una oración para que nuestro señor acompañe y proteja a cada uno de los venezolanos que les toco salir de su país.
Anónimo ha dicho que…
Sumito Soy Daniela de Bsas arg. Es impresionante la cantidad de venezolanos que han venido a nuestro país. Lo que más me sorprende es la formación académica. Profesionales con dos o más títulos trabajando de lo que sea. Es increíble ver como se destrozó un país y cono nadie hace nada. Lloro con tu relato, lloro por la cantidad de personas que han dejado su vida y se han ido con lo puesto en busca de un nuevo horizonte añorando su lugar. Pienso lo cerca que estuvo este país de pasar por lo mismo y no me alcanza la vida para agradecer que los Kirchner no estén más y rezo porque Venezuela corra con la misma suerte. Te mando un abrazo fuerte
¿Cómo no llorar ante un relato así? Y es que no sólo es lo que cuentas, son las vivencias que también tenemos y se nos vienen golpeadas en nuestros pensamientos mientras te leemos. Vergüenza y tristeza,rabia e impotencia; pero también esperanza y coraje en los tiempos por venir. Saludos Sumito.
Enrique Corao ha dicho que…
Sumo, eres tan buen escritor como cocinero, esta vez me llegastes muy cerca, rrcien llega al Ecuador, el unico hijo q nos quedaba aqui, Juan, Biologo, vive ahora la angustia que tu relatas!! Ya solo quedamos los abuelos aqui, y nos iremos tambien a peregrinar por donde andan lis hijos(4) y lis nietos(5). Gracias en nombre d tantos venezolanos que reciben tu aliento y solidaridad, tidos somis Fredy
Maria de Lourdes Garriga ha dicho que…
Si algo hemos tenido, o tenemos que aprender de todo esto que estamos pasando los venezolanos es la solidaridad con nuestros hermanos. La frivolidad no nos,dejará nunca satisfechos, como sentir que hemos podido, de alguna manera, mitigar la necesidad de otros.
Carolina Fernandes ha dicho que…
Te adoro tanto! Sólo Dios sabe el cariño y la admiración que siento por ti, te sigo desde que era una niña... Y cada día estoy más orgullosa de ti, de lo maravilloso y buen hombre que eres. Agradezco mi intuición infantil de verdad que si.
Tienes un corazón de oro, una ternura como pocas y una sensibilidad que estremece. Hoy yo también lloro contigo...
anilegna guanipa ha dicho que…
Muy triste y sentida tu historia, ayer nada mas uno de mis estudiantes colombiano por los padres regreso luego de 2 años a Puerto Cabello Carabobo quedo asombrado del grado de miseria desde que ingreso al pais, me dice profe quiero regresar a cuando todo era bonito regresaremos en nombre de Dios, quien a Dios tiene nada le falta oracion mucha oracion, ayudar y solidaridad con quienes necesiten
Mariaté ha dicho que…
El doble rostro de la crisis venezolana. Dolorosísimo. Pero, en medio de todo, existe esa posibilidad que tenemos todos los seres humanos de optar por lo mejor de nosotros mismos aún en las condiciones más adversas. Lloro con usted pero, a la vez, percibo como una grande esperanza la posibilidad de aquilatarnos en estos momentos tan duros. Solo el amor hecho compasión y solidaridad efectivos pueden transformar esta oscuridad en luz. Sin duda, necesitamos "ojos pascuales" que descubran en medio de las dinámicas de muerte la vida. Como cantaba Violeta Parra: "¡Tantas veces me mataron, tantas veces me morí! Sin embargo, estoy aquí: resucitando...". Un abrazo y gracias por compartir esta vivencia.
acenahpclasesyalgomasblog ha dicho que…
Dios nos de la fe, la sabiduría y la fortaleza para superar todo esto. Gracias por tanto hermanos que están en cada rincón del planeta y escriben con dolor su historia y la nuestra, hoy lloramos pero también reímos y nunca dejen que les roben la esperanza. Hay una luz inmensa que ilumina el camino. Amo esa esencia de ser Venezuela en cualquier lugar del planeta donde se encuentren, este País es suyo y los espera con el corazón y la bandera.
Anónimo ha dicho que…
Wow... Mi querido Sumito, comparto tu dolor y con lágrimas en mis ojos doy gracias a Dios, por todo lo recibido... 😢 Porque, aunque me parece poco lo q ahora tenemos, (comparado con lo que un día tuvimos) agradezco a Dios tenerlo todo... Me pregunto cada día, dónde está la comunidad y organizaciones internacionales? Todos o en su mayoría voltean para no ver cómo muere nuestro pueblo de mengua, sin alimentos, sin medicinas. Y los que huyen, además de llevar el dolor de haber perdido familia, amigos, patria, bienes materiales y en muchos casos una carrera profesional. Entonces muchos también tienen que vivir de la caridad... Ruego a Dios, esta pesadilla termine y se lleve a todos los que destruyeron a esa Venezuela, que aún vive en mi mente y corazón. Dios te bendiga y espero volver pronto a probar mis sabores, y disfrutar de los olores de nuestra cocina y comer tu deliciosa comida en nuestra bella Margarita! Sueño con reencontrarnos todos nuevamente en nuestra amada patria para celebrar! Un abrazo a la distancia
Anónimo ha dicho que…
HAY MUCHAS MANERAS DE AYUDAR A LOS VENEZOLANOS QUE ESTÁN FUERA COMO LOS QUE ESTAMOS AQUÍ... ASÍ COMO LO HACE NACHO , CATHERINA V. Y MUCHOS MAS....USTEDES QUE TIENEN CIERTOS PRIVILEGIOS, DE UNA U OTRA MANERA PUEDEN AYUDAR...DIOS LOS BENDIGA A TODOS....
buntado6 ha dicho que…
Quien llore lagrimas verdaderas estaria exigiendo la dimision inmediata del criminal genocida, en vez de molestarse porque el mundo no le deja aceptar sus elecciones criminales.
Venezolana en Jöhlingen ha dicho que…
Asi podemos ayudar, querido Sumito, con un granito de arena hacemos una montaña :https://www.gofundme.com/por-los-nios-de-venezuela-ayudemos
Anónimo ha dicho que…
Me extraña que te duela y llores,porque cuando las protestas del 14 y 15,decías que margarita estaba perfecta,que ahí se vivía de lo mejor y las personas sin encontrar productos básicos.
Fernando Baez ha dicho que…
Conmovedor relato que quedara perdido en algun rincon de nuestras computadoras. Espero que algun dia todos los Fredy puedan pararse ante un juez a contar su historia y la consecuencia sea otra cadena perpetua mas para los culpables de este desastre.
Anónimo ha dicho que…
Woow llore con esto,eres grande dios te bendiga a ti y a todos los venezolanos que pasan por esto aun no e salido de Venezuela estoy próxima a hacerlo y tengo que decir que me da terror irme, el miedo cada día se apodera mas de mi pero se que en otro país podre ayudar a mi familia y salir adelante siempre de la mano de mi DIOS.
Marisol ha dicho que…
Gracias, Sumito, por compartir esto. El corazón se nos engurruña y los ojos no puden retener el llanto. Que Dios nos asista y el prójimo se conduela. Necesitamos volcarnos a la empatía y la ayuda humanitaria en la medida de las posibilidades de cada quien; sin juicios. Dios te bendiga a ti también ♡




Creaciones Lauryamor ha dicho que…
Cómo no llorar, con la crisis intolerante que vivimos dentro y fuera de nuestra Venezuela de dónde personas cómo yo, sólo ansiaban salir del país a vacacionar, Jamás en establecerme en otro sitio porque sencillamente nuestro país era la octava maravilla del mundo.... Debemos ser Resilientes y pensar que aunque el cielo este bien oscuro siempre, siempre habrá un amanecer....
Morella Martínez ha dicho que…
¡Qué bella forma de contar nuestra tragedia! Con ello ya está aportando su granito de arena.
Anónimo ha dicho que…
Lloro desesperada de tristeza e impotencia, de rabia y angustia. Y también, de sentirme culpable por no poder hacer mucho. Por eso le pido a usted y a todo el que pueda, que ayude como pueda, ayuden, ayuden con rabia y desesperación. Ayuden con fuerza cuando puedan y como puedan.
More Lamb ha dicho que…
Nada es para siempre. Todo tiene un principio y fin, una causa, un motivo y proposito. Todo deja una lección de vida.
Esto que nos esta tocando vivir em Venezuela es muy duro, no se si sera lo mismo que los judios de la 2da guerra mundial, o de los hindues y sudafricanos sometidos por el inperio britanico en sus diferentes epocas, los rusos, cubanos y chinos con su comunismo destructivo y como cualquier otro país que haya pasado por circunstancias similares, pero es duro muy duro para una nación bonachona y alegre y hasta a veces inocente como un niño como eso primeros indigenas que cruelmente fueron colonizados y exterminados por la colonia española que se dejo embaucar y contaminar por este sistema morboso y enfermizo que se tuvo que inventar un nombre (Socialismo del siglo 21)para vender su malefica tiranía escondida.
Esto es un genocidio en una versión no antes conocida, una muerte asista en masa por un regimen sin ningun tipo de sentimiento ni remordimiento.
Venezuela con la ayuda de Dios saldra de esto, quedara una nacion pobre, dispersa y lastima, pero con seguridad quedara con un alto concepto de lo que debe ser un país libre, verdaderamente soberano, será un país emmpatico con el dolor ajeno, volvera a ser pujante, lleno de sueños, proyectos y alegria.
Sin duda... seremos una nueva Venezuela que no necesitara reinventatse porque simplemente ya se esta formando en el vientre de las necesidades. En Dios confio y solo en Él creo que esto será así. Y no de manera inmediata porque no hay que autoengañarse, sera pausado, planificado y bien organizado en el tiempo futuro.
Dios te bendiga Sumito.
*por cierto si hay muchas formas de ayudar al projimo, solo hay que tener ganas de hacerlo, amor por la vida, amor por el projimo, amor por Venezuela.
Anónimo ha dicho que…
No pierdas la fe, y si eres privilegiado Dios sabe porque, eres puente para hacernos saber de esta hustoria tan bella y triste , hazlo saber al mundo, se puente de la verdad que vive Venezuela para qje se sepa en el mundo.
Cesar Marchegiani ha dicho que…
Y pensar que todavía hay muchas personas en el mundo que no entienden nuestra situación. Todos vamos a salir afectados de este descalabro, pues el que aún no pasa hambre tiene mucha gente a su alrededor a quien ayudar. Todo Venezolano que pueda a través de los medios de comunicación esté donde esté debe ayudar a que se conozca directa o indirectamente la tragedia por la que estamos pasando. Y creo que ese podría ser uno de tus próximos propósitos.
Por cierto alguien debe documentar la nueva dieta del Venezolano. Yo ya estoy cansado de llorar.
De J A ha dicho que…
Profundamente conmovido. Mucho sufrimiento. Tenemos que unirnos más para animarnos y pensar qué vamos hacer. La mayoría de los venezolanos sufrimos la ausencia de familiares y profesionales excelentes Gracias por el artículo. Dios les bendiga a todos.



Juan Carlos Marrero Serrano ha dicho que…
Que bueno Sumito que pudiste colaborar, mi experiencia triste y desafortunadamente con mis coterráneos afuera no es la misma. Tus letras son un bálsamo ante mi realidad, sé que hay venezolanos buenos, que no miran a su compatriota como una amenaza más, que no piensan: este va a trabajar mejor que yo y yo voy a perder mi trabajo. Que lo que piensan es en ayudar a otros. Gracias paisano.
Alix Carrillo ha dicho que…
Hoy 18 de febrero, leo este articulo y estoy llorando a chorros, soy contadora publica, tengo 60 años vivo con mi unico hijo que es arquitecto tiene 31 años, quiere formar familia y no puede por la situacion pais, lloro al leer este articulo porque veo que ya mi pension del ivss no me alcanza ni para comprar un carton de huevos, lloro porque ya se me agotaron los poquitos ahorros que tenia, lloro porque ya no me alcanzan los ingresos por los honorarios profesionales que devengo (con que moral le ajusto los honorario a mis 8 clientes que tengo si su facturacion a bajado a un cuarto de lo que facturaban, y algunos ya a punto de cerrar sus negocios), lloro porque no se que hacer si me llego a enfermar y no tengo para comprar mis medicamentos. LLORO PORQUE NO NUESTROS DIRIGENTES NO SE PONER DE ACUERDO UN UNA ESTRATEGIA VERAZ Y DEFINITORIA PARA QUE ESTE NARCO REGIMEN ENTREGUE EL PODER, LLORO PORQUE YA NO TENGO PAIS.
De tu parte me parece una falta de respeto primero jalaste para el gobierno y ahora no.

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