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391 ME VAN A PERDONAR, PERO ESTO YA ES DE LOCOS

Ponga en remojo, cubriendo completamente con agua por 24 horas, medio kilo de cualquier grano que desee cocinar, de esos que uno compra en cualquier supermercado. Pasadas 24 horas elimine el agua y cubra las hinchadas semillas con un papel absorbente humedecido en un lugar fresco y aireado; y dependiendo de la semilla, entre 24 horas y cuatro día después, de cada semilla comenzará a brotar un germen poderoso cargado de proteínas. Cada semilla de esas podrá ser una planta en el futuro, o podrá ser un puchero nutritivo si decide cocinarlas. ¿De donde han sacado esas semilla la energía para que brote, de la nada, vida? ¿Cómo es posible semejante prodigio si esas semillas no están tomando nutrientes de la tierra? La semilla no es más que un gran depósito de alimento para que, llegado el momento, el dormido germen que reposa en su interior tenga alimentos para crecer. Y es cuando el germen ha consumido todo ese alimento, ya con un par de hojitas que predicen futuro, que ...

390 MI PAÍS EN UNA MARCA GASTRONÓMICA

Que la cultura de un país sea elemento protagónico para vender a ese país, es uno de los cambios más trascendentales que ha vivido la humanidad en los últimos cincuenta años. Antes de eso, para los encargados de promocionar a sus propios países ante el mundo, el prestigio lo determinaba la riqueza, el paisaje y el poder. Inclusive algo tan poético como la pintura solo le daba prestigio a una nación si los cuadros de un pintor valían fortunas en una subasta. Pensar que una nación iba a atraer turistas gracias a sus bailes, a un plato o a su música, rayaba en estupidez de poeta delirante. Es decir, el delirio de que el tango, el ceviche o el rock le produjeran millones a algunos países era, hace medio siglo, una locura. Todos amamos nuestros propios países y todos quisiéramos que nos respetaran, nos conocieran, nos quisieran, nos visitaran. Todos sabemos que si un visitante por una vez en su vida prueba uno de nuestros platos, entra a una de nuestras casas a cenar, nos acompaña a un...

EL MENÚ DE DEGUSTACIÓN DE MONDEQUE

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Mondeque (Isla de Margarita, reservaciones +58-295-2674570 y +58-295-9880859), más que mi restaurante en la isla de Margarita desde hace cinco años, es el espacio que soñé para divertirme. El restaurante en donde cocino como me provoca comer todos los días. Una extensión de esa casa mía que es el alma. Margarita, más que mi casa desde hace seis años, es el universo de las atmósferas. Aquí, en esta isla, he sido feliz y aquí he vivido momentos importantes. Necesitaba vivir estos años de diversión, impunidad, alma, universo, atmósferas y felicidad para inventar este menú. Sé que suena increíblemente inmodesto afirmar que es un buen menú, pero lo digo porque me senté a comerlo como cualquier comensal, y recreé todo lo bueno que esta isla me ha dado... que no es poco. PASO 1 (La mañana en la plaza: Empanadas de cazón) Es muy temprano en la mañana. Estamos en cualquier plaza y una empanadera nos habla con desfachatez, mientras nos entrega en una bolsa de papel eng...

389: AJÍ DULCE: EL OLOR DE MI PAÍS

I. Tocan. Huelen. Aman. Las madres tocan. Tocan con el revés de la mano la mejilla de sus hijos cuando los despiertan para que vayan al colegio. Tocan con la palma abierta, en arco y usando más bien las puntas de los dedos, para acomodarles la cabellera rebelde. Tocan con el pulgar para borrar las lágrimas de sus muchachos o alguna chispa de comida en la comisura de los labios. Tocan con mano abierta y pesada el pecho del niño enfermo en cama. Tocan cuando sostienen en la concavidad de su mano la quijada de los hijos avergonzados y les levantan el rostro con suavidad para que se miren a los ojos. Tocan con pellizco de pulgar e índice para quitar los mocos. Tocan a palma completa la mitad de la cara cuando acercan a sus hijos para estamparles un beso en la otra mitad. Tocan con dedo ensalivado para limpiar las mejillas. Tocan con los dedos índice y medio, unidos y erectos, los labios de sus hijos para mandarlos a callar con suavidad. Tocan cuando, con la espalda del hijo contra el p...