Entradas

Yo, el comunista

Todos hemos crecido con aquello de “independientemente de origen, raza, credo, orientación sexual, etc”. Es una especie de mantra que repetimos de memoria y que aparece en prácticamente todas las constituciones. Es nuestra manera de demostrar que los humanos tenemos valores universales.  Tan es así, que los países del planeta tierra firmamos una declaración universal cuyo artículo 2 dice literalmente: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades …sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición…” Son muchos los derechos. A la vida, a poder salir a la calle caminando sin miedo, a una vivienda, a alimentarse, a estudiar, a trabajar, a creer en Dios o a no creer en él, a ser curado en la enfermedad, a no tener miedo de pertenecer a un sexo, a estar orgulloso de la nación en donde naciste, a ser de izquierda o de derecha, a que ser pobre n...

LA CALLE MANDA: PROPUESTA DE ORGANIZACIÓN POPULAR

I (Una anarquía no tan anarquía) A lo largo de varias décadas he  visto en Italia una forma de organización popular que bien podría ser una gran idea para Venezuela. Sin intereses comerciales que obliguen a casarse con marcas y sin la pesadilla de tener que pagar con eslóganes al político de turno lo que debería ser su trabajo. Las marcas piden exclusividad y los políticos creen que se ganan su salario por “hacer favores” al pueblo. Suena a que vengo con una propuesta anárquica, pero déjenme contarles que es lo que he visto en Italia y porque creo que es una gran idea para Venezuela. II (Camogli, región de Liguria) Camogli es un pequeño pueblo de pescadores (o más bien lo fue) de 4000 habitantes, que mira al mediterráneo en la costa del Levante de La Liguria: Con sus edificios antiquísimos pintados de muchos colores ha terminado por ser lugar obligatorio de visita. De hecho el nombre del pueblo significa “Las Casas De Las Mujeres”, haciendo referencia a que cada casa ten...

LA CARAVANA ESCUELA

  0 (Las manos de Daniel)   Yo estaba a un par de horas de dejar la casa de mi Papá para regresar a Italia después de una breve visita a Venezuela, y a la casa llegó Daniel para entregarme un regalo. Una sartén de hierro. A Daniel no lo conocía, así que al verlo sencillamente no podía despegar los ojos de sus manos. Callosas, curtidas de negro en cada arruga, uñas muy cortas y negras pero limpias. Hacía mucho tiempo que no veía manos así. Le ofrecí café y Daniel me contó su historia. Escribo al día siguiente de esa conversación para no olvidar.   I (Y Daniel lloró)   Daniel se formó como forjador de metal. Un trabajo duro en donde gruesas piezas de metal son ablandadas con el poder del fuego, para que luego golpes y golpes de martillo contra un yunque les vayan robando la forma. Todos hemos visto la escena medieval del hombre fornido de brazos desnudos y manos cubiertas de guantes de cuero, que vistiendo su pesado delantal saca del carbón un trozo de metal a...