jueves, noviembre 24, 2011

#266 CUATRO AÑOS DESPUÉS

Mas de una vez he bromeado preguntándome que mal han hecho nuestras Mamás como para que el crédito gastronómico de nuestros legados descanse exclusivamente en las abuelas. Quizás es que ellas pertenecen a una generación en donde se cocinaba más, quizás es que tienen tiempo, quizás añoranza por platos que van desapareciendo; pero el caso es que ellas son matronas de nuestros aromas. Esta semana se nos murió Meche, abuela-cocinera. Mi forma de homenajearla es colocando extractos de una columna que escribí exactamente hace cuatro años.

EL UMFF DE MECHE

Hay un término difícil de describir que suele usar mi suegra Meche cuando prueba un guiso y siente que no está redondo: dice en esos momentos “le falta umff”. La primera vez que le oí ese sonido destemplado no pude menos que reírme, pero para mi sorpresa me he descubierto usándolo en más de una ocasión. El “umff de Meche” resume el par de conceptos más importantes del mundo de la cocina. Ese umff tiene tras de sí el recuerdo de los aromas y sabores que debería tener ese plato, lo que sólo se obtiene luego de haberlo probado cientos de veces. Ese umff también esconde, el hecho de que sólo la experiencia puede generar un grado de sapiencia tal que logre detectar sutiles faltas o excesos, aunque se hayan seguido las instrucciones de una receta al pie de la letra. Recuerdo y experiencia, ¡la dupla mágica de la cocina!

Poniendo atención, es fácil descubrir que prácticamente cada casa posee su propio umff. En algunas he oído decir “le falta puya”, en otras le dicen “malicia”, hay quienes se limitan a un indescifrable “no se…”. Inclusive los cocineros profesionales usan un término de carácter técnico para describir su frustración una vez que prueban un guiso y lo descubren fallo, llaman “rectificar” al acto de enmendamiento posterior. Linda palabra esta de rectificar, en sí misma contiene la humildad y la experiencia necesarias que debe tener un mentor.

Lograr que un plato quede igual cada vez, termina por ser 90% de la labor cotidiana del jefe de una cocina. Para entender la enorme dificultad que implica esto, intente por ejemplo, dirigir a un grupo de 10 personas que hacen pan de jamón. En este caso tenemos la seguridad de que casi todas las condiciones azarosas están controladas: todos usan los mismos ingredientes, el mismo horno, la misma receta, la misma mirada de experiencia escrutadora… ¡El resultado será siempre de 10 panes diferentes!

Cuando la inexperiencia y la arrogante juventud campeaban en los terrenos de mi incipiente profesión, me molestaba mucho que un cliente no fuese específico a la hora de criticar uno de mis platos, especialmente si se trataba de uno tradicional. Es mortal para los cocineros la frase: “No estaba mal el asado negro de Sumito, pero tampoco espectacular”, por ser una frase despojada de consejos; una que no entrega luces. En el fondo esa frase es el gran umff que logra un colectivo, amante y garante de sus tradiciones. Es el umff al que más deberían estar atentos los cocineros.

El “umff de Meche” termina por ser el garante custodio de las tradiciones. Recalcando el concepto inicial de este artículo, semejante logro sólo es posible si repetimos y probamos y repetimos y probamos cientos de veces un mismo plato. Se necesita mucha sutileza para descubrir la diferencia entre dos quesos telita frescos de proveedores diferentes, pero justamente esa sutileza es la que permitirá evitar desviaciones de los fundamentos básicos de nuestras tradiciones. El umff es políticamente conservador, pero es importante entender que el concepto mismo de tradición implica inamovilidad en los conceptos fundamentales.

Se acerca la Navidad y Venezuela estará llena de cientos de miles de niños que posiblemente consideran todavía incomibles a nuestro pan de jamón y a nuestras hallacas. Los padres de esos niños están ante una disyuntiva clara: se hacen la vista gorda y no los hacen partícipes del festín familiar o les hacen algo que les guste comer, pero insisten amorosamente hasta lograr que prueben los platos tradicionales de la casa. Seguramente, esos niños por inercia testaruda esgrimirán los argumentos de siempre para justificar que no desean seguir comiendo, pero usted habrá logrado algo enorme, colocar un ladrillo más en el muro infranqueable de recuerdos que ese niño está comenzando a construir. Pasarán los años y él o ella comenzarán a amar las hallacas, esperándolas con deseo desde noviembre. Reconocerán los olores de infancia en la casa y aunque no sepan un ápice de cocina, meterán la cuchara en el guiso y con arrogancia le dirán a usted “Está sabroso, pero le falta umff… prolongando el mágico carrusel de lo inviolable.

Meche querida, queda tu umff impreso en el recuerdo de tus nietos y yernos. Te recordaremos desde los bocados.

jueves, noviembre 17, 2011

#265 EL SÁBADO 26 NOS VEMOS EN CHACAO


Con orgullo desmesurado varias veces he nombrado en esta columna al colectivo gastronómico VENEZUELA GASTRONÓMICA (www.venezuelagastronomica.org), grupo al que pertenezco desde su fundación, y que aglomera en su seno una representación variopinta de personajes cuyo único norte es hacer país desde los fogones; pero irónicamente es tan bonito lo que haremos el próximo sábado 26 de Noviembre en el Mercado de Chacao (Caracas), que por un rato me gustaría dejar de pertenecer al grupo, para abstraerme de las labores que me asignó el Comité Organizador, y así poder ser público. El próximo sábado será “Un Día De Mercado” y al carrito de hacer compras en supermercado que aparece en la invitación de la página web lo llenaremos juntos. Lo iremos llenando con la fusión de las distintas expresiones de una capital en la que conviven arte, calle, artesanía popular, empresas y mercados de distinta escala. Caracas es una ciudad de gran acervo, grandes personajes y grandes tradiciones, en “Un Día De Mercado” queremos recoger ese testimonio.

Para realizar la radiografía gastronómica de una ciudad debemos pasearnos, saborear, palpar muchas preguntas ¿Qué come el caraqueño y porqué? ¿Qué empresas y productos hacen vida en su oferta? ¿Qué se ha incorporado en su despensa o qué todavía falta o se pudiera incorporar?... ¿Qué se come en sus calles, casas y en sus restaurantes?

Un Día De Mercado pretende justamente adentrarse en las preguntas que nos constituyen, reivindicando al mercado como vitrina clave para conocer la gastronomía de una ciudad. Lo haremos mediante el contacto con productores y vendedores de pequeña escala, dialogando con la gente que hace vida en los mercados, oyendo las historias sobre sus productos y la manera en que éstos nutren las despensas. El mercado es la expresión urbana de las ciudades agitadas, Un Día De Mercado será parte de ese condimento.

El sábado podremos disfrutar de un total de 24 actividades simultáneas para distintos públicos, entre demostraciones de cocina, tertulias, conferencias y charlas (La grilla detallada puede verse en www.vernezuelagastronomica.org), dirigidas tanto por miembros del colectivo Venezuela Gastronómica como por nombres fundamentales de la inteligencia gastronómica como son Rafael Cartay, Ivanova Decan, Miro Popic, Alberto Soria, Armando Scannone, Helena Ibarra, Ocarina Castillo, Carlos Rodríguez, Otto Gómez, Vladimir Viloria, Luís Troconis, Elvira Fernández, Eduardo Pérez, Ma. Matilde Suárez, Rubén Gozaine y Jonathan Reverón ¡24 conferencias y 15 clases de cocina en un mercado como caja de resonancia urbana!

Como guinda de esta torta, habrá una “guardería” con actividades gastronómicas para niños (cuenta cuentos, historias para dibujar, historia de la arepa, etc.), y los miembros de Venezuela Gastronómica atenderán durante las doce horas del evento una feria gastronómica con puestos que irán desde propuestas urbanas como sánduches de pernil, tequeños, arepas y empanadas; hasta propuestas tradicionales como hallacas, bollos pelones o asado negro.

Aunque las actividades se iniciarán a las 11am, las entradas comenzarán a venderse en el Mercado de Chacao el mismo Sábado 26 de Noviembre a las 8am y el costo de la entrada para todas las conferencias, conversatorios y clases de cocina será de 100 BsF. El costo de la feria de comida no está incluido en el precio, pero, para que hagan estimados de presupuesto, ningún plato sobrepasará los 75 BsF. El equipo organizador contará con punto de venta para débito. La zona es ideal como espacio peatonal, pero si usted se acerca con vehículo, probablemente el lugar idóneo para estacionarse sea el CC San Ignacio.

La agenda ese día será intensa y particularmente participativa. Por ejemplo los Chef Federico Tischler y Henrique Ramírez harán un recorrido con el público por los puestos del mercado y posteriormente darán un taller de cocina con la compra; o el Chef Paul Launois coordinará un premio para quienes suban a una dirección web (que se informará ese día), fotos del mercado y de las actividades. De hecho, se han dividido las actividades en Conferencias (7 magistrales) y Conversatorios (16 en total), ya que esperamos, en el segundo caso, un diálogo intenso y fructífero con el público asistente.

Un Día De Mercado es una cita imperdible, urbana, lúdica… sobre todo de profunda interacción entre todos los factores que queremos construir nuestra particular autopista de aroma y fogones, para pasearnos en carros de acervo. Puede seguirnos en el Twitter @VzlaGastronomic, consultar la grilla en www.venezuelagastronomic.com o escribirnos a venezuelagastronomica@gmail.com ¡Los esperamos el 26 en el Mercado de Chacao!

sábado, noviembre 12, 2011

#264 PESCADO VENEZOLANO: UNA POSIBILIDAD

En medio del frenesí desbocado que es twitter, el comentario fue uno más en la pantalla de mi computadora con su andar a velocidad de 140 caracteres de información efímera y espasmódica. En esta nueva forma de lenguaje, de inéditas abreviaciones y recuperado signo numeral, pude leer de soslayo: “@EuromonitorES Los taiwaneses son los reyes en el consumo per capita de pescado con 71 kilos al año. En Latam es #Vzla con 10.5 kilos”, y continué mi andar virtual. Pero los vericuetos por los que se cuela la información en nuestros cerebros son traicioneros y se las arreglan para dejar escapar, tiempo después, lo que creímos no haber leído. Es el secreto de la publicidad omnipresente y, para mi sorpresa, de la pantalla vista con descuido. Sin que mediara estímulo, y en otras andanzas, quince días después recordé haber leído lo que acabo de transcribirles y me avoqué a pescar (tarea nada fácil en twitter) lo escrito, y asegurarme de que no se trataba de una jugarreta de mi inconsciente. Allí estaba (26/11/2011), tatuado en bits el comentario.

Dada la limitación de caracteres y la magnitud de Twitter, la herramienta es fabulosa para interactuar y para medirle el pulso inmediato a grupos sociales; pero a la hora de confiar en la información que desde allí surge las cosas son un poco mas complicadas. Twitter puede llegar a ser a ratos toda una fábrica de rumores. La diferencia en este caso, lo que vuelve llamativo el comentario, es que salió desde el twitter oficial de Euromonitor International (www.euromonitor.com), una de las compañías mas grandes en el mundo especializadas en manejo de datos, reportes y consultas para el mundo de los grandes negocios. En twitter está permitido (y se acepta) el dato no confirmado, pero con seguridad ese es un lujo que no puede darse una compañía que vive de vender información, siendo la credibilidad su activo fundamental.

En pocas palabras, el venezolano come pescado… y mucho.

Una fuente mas cercana como lo es el libro “Actividad pesquera en el estado Nueva Esparta” de Juan Luís Marval y Fernado Cervigón (Mayo 2008, Fundación Museo del Mar) nos pone ante la evidencia de números igualmente sorprendentes. Afirman los autores que en toda la cuenca del Caribe se pescan 600.000 toneladas métricas anuales, de las cuales 500.000 (¡80%!) se pescan en Venezuela y de ellas 70%, por ser de origen artesanal, se dirigen exclusivamente al consumo interno.

II

Sin haber realizado la encuesta, puedo predecir que, de preguntarle hoy por escrito a 1000 cocineros venezolanos “¿Cuál es el país de Latinoamérica con mayor consumo de pescado?”, la totalidad apuntará sus baterías hacia Perú o Chile (el primero casi a la par de Venezuela, y el segundo aunque séptimo exportador del mundo, casi no consume), reflejando naturalmente lo que se espera de dos países que han mercadeado de manera magistral su riqueza marina como hecho cultural y de atracción turística.

A la luz de estadísticas que muestran nuestro poderío artesanal de pesca, pasión evidente por el producto, variedad importante de especies, estaciones y vedas claramente reguladas, y (sobre todo) un rico y variado recetario; no es difícil imaginar un escenario en el que nuestras riquezas marinas pasen a ser uno de los puntales protagónicos de mercadeo para atraer turistas.

Si entrenamos a los estudiantes de cocina para que entiendan la pertinencia de variar los menús mas allá de los 5 pescados de siempre (apelando a un recetario con nuestras técnicas y sobre todo nomenclatura semántica), mejoramos la infraestructura de venta en los mercados populares, creamos rutas gastronómicas con información y documentamos las estaciones para asociarlas a festivales; no habrá excusa para no ser reconocidos en el plano global.

Toda venta exitosa nace desde la premisa de que creemos en lo que vendemos. Saber que consumimos pescado como los buenos es un gran inicio en esa dirección.

III

Si el tema le interesa, le recomendamos descargar desde la página www.fao.org/fishery/sofia/es el documento de 242 páginas titulado “El Estado mundial de la pesca y la acuicultura, SOFIA 2010” publicado cada dos años por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés). Se trata del estudio mas importante que se hace sobre el tema para proporcionarle herramientas estadísticas a los responsables de generar políticas pesqueras. Aunque los números en el último informe SOFIA (2010) difieren un poco de los de Euromonitor International y de los del director del Museo Marino (www.museomarino.com), y dan obviamente mayor peso a las estadísticas de producción y exportación que de consumo, los comparativos nuevamente colocan a nuestro país en un lugar privilegiado dentro del contexto latinoamericano en consumo interno.

viernes, noviembre 11, 2011

UN DÍA DE MERCADO CON VENEZUELA GASTRONÓMICA

Este 26 de noviembre, Venezuela Gastronómica tomará el mercado de Chacao para celebrar un nuevo capítulo de ponencias y conferencias que girará en torno al plato caraqueño: ¿Qué se come en la capital y porqué? ¿Cómo se nutren sus mercados? ¿De qué manera vive y se expresa la gastronomía en esta ciudad? ¿Qué empresas alimentan las despensas?

En agenda, no pocas reflexiones y demostraciones de cocina, a cargo de Ana Belén Myerston, Sumito Estévez, Víctor Moreno, Juan Carlos Bruzual, Henrique Ramírez, María Fernanda di Giacobbe, María Elisa Römer, Federico Tischler, Víctor Moreno Duque y Rosanna Di Turi entre otros. Como invitados especiales, se sumarán con charlas Helena Ibarra, Rafael Cartay (Gran Tenedor de Oro 2011), Ivanova Decan (Academia Venezolana de Gastronomía), Otto Gómez, Miro Popic y Alberto Soria.

Como novedad, una feria con comida con opciones dispuestas por miembros de VG: Víctor Moreno (cebiche), Paul Launois (arepas), Edgar Leal (sándwich de pernil), Humberto Arrietti (cachapas y cochino Yaracuyano), Florencia Rondón (dulces), Reison Frioni (pepitos), Francisco Abenante (hallacas), Alonso Nuñez (asado negro), Juan Carlos Bruzual (panes navideños), Ana Belén Myerston (carpaccios y sándwiches), Ma. Elisa Römer (tequeños), Héctor Romero (panes con embutidos), Carlos García (empanadas), entre otros.

Pensando en aprender y disfrutar en familia, habrá además actividades exclusivas para los niños.

De 11 a.m a 11:00 pm en el Mercado de Chacao.
Entradas a la venta en las instalaciones del evento.
Costo: 100 BF.

*Estacionar en el Centro Comercial San Ignacio o lugares aledaños.
Más información www.venezuelagastronomica.net
@VzlaGastronomic

domingo, noviembre 06, 2011

#263 CUANDO LA REVOLUCIÓN NOS ALCANCE

Es bonito cuando el engranaje de la historia comienza a rodar y en su andar va colectivizando los sueños particulares hasta volverse una fuerza imparable. Se trata del grito que años después los científicos del comportamiento humano resumen con la frase clamor popular. El mismo que puede perderse en el vacío si es tomado como bandera por oportunistas o el mismo que puede convertirse en histórico si, de la mano de dirigentes en sintonía con esas voces, termina por ser un proyecto de país que a la postre sea recordado como génesis de tiempos mejores.

En nuestra América hay un clamor claro y son muchos los que de manera orgánica se están uniendo para convertir a nuestros países en referencias gastronómicas a nivel mundial. Ha sido tan eficiente su trabajo que inclusive los políticos comienzan a voltear sorprendidos las miradas y a pensar en planes-nación influenciados por las posibilidades de lo inmaterial. No son tontos, saben que si no se montan en el tren de los valores culturales, igual el tren pasará por su lado.

Recientemente el periodista chileno Daniel Greve bautizaba lo que está sucediendo en Latinoamérica con el nombre de “la tercera revolución” (http://www.nirvino.cl/2011/11/02/la-tercera-revolucion), colocando el fenómeno a la par de dos referentes cismáticos como fueron La Nouvelle Cuisine francesa y la Gastronomía Molecular española. En efecto, ya son muchas las voces que dan cuenta del fenómeno, fundamentalmente deslumbrados por lo ya logrado en el Perú y por lo que probablemente sucederá en México en los próximos años. Aunque creo que es prematuro hablar de revolución gastronómica en el continente como hecho ya consolidado (al punto de ser recordado por futuras generaciones como hoy sucede con la Nouvelle Cuisine), no me quedan dudas de que se han puesto en movimiento los engranajes. El ejemplo peruano pareciera estar replicándose de manera simultánea en varios países y, de darse, el punto de inflexión será trascendental porque surge desde naciones que están enarbolando a la cocina como un vehículo de transformación social. Aparecen colectivos cada vez mas organizados, con planes concretos y enfocados de promoción de sus marca-país.

En todo caso, independientemente de la realidad particular de cada nación del continente, queda claro que no hay revolución gastronómica posible sin unión. Bastante bien lo puntualizó recientemente el Chef Massimo Bottura (http://www.osteriafrancescana.it), uno de los cocineros mas inteligentes, poéticos e importantes de la escena mundial, quien hablando en el marco del Festival Gourmet Internacional (http://festivalgourmetinternacional.com) recientemente realizado en la ciudad de Caracas, sabiamente puntualizó que el camino para que una gastronomía nacional sea reconocida por otros, pasa por cuatro aristas: Productores, tecnología, cocineros y comunicación. Aunque en algunos países los gobiernos han contribuido de manera importante en la inversión para apuntalar estos cuatro factores, en la gran mayoría se trata de iniciativas privadas de colectivos que lo hacen, bien por entender la necesidad estratégica de cooperativizar acciones, o por sentimiento nacionalista. Bastante tiempo y dinero han invertido productores en promocionar sus frascos (los mismos que luego exportarán nuestros sabores y saberes en las maletas de viajantes), así como en tecnología para industrializarlos. Los cocineros en promocionar el país cada vez que se presentan en congresos, invitando críticos gastronómicos a sus locales o logrando publicaciones; e inclusive los mismo comensales, dispuestos a reconocer el esfuerzo nacional y promocionarlo con orgullo. Pero todos esos esfuerzos de unión pueden ser casi clandestinos si no poseen resonancia periodística tanto nacional, como internacionalmente.

En el plano nacional es evidente que el trabajo se viene haciendo por tratarse de una fuente bien tratada, la pregunta que surge es ¿Cómo hacer para que lo que hacemos se conozca en el exterior?, y la respuesta nos llega desde países en donde la estrategia comunicacional se ha logrado con éxito: Nuevamente desde la unión. En la medida en que las voces individuales del periodismo se unan en gremios de periodismo gastronómico con el fin de promocionar procesos nacionales, siempre será más fácil financiamientos para acompañar delegaciones y, sobre todo, invitar colegas a los eventos puertas adentro. Como bien apuntó la periodista Sasha Correa: “La labor del periodista gastronómico es traducir metáforas. Servir de puente entre los sueños del cocinero y el apetito del comensal”

Tenemos material de sobra para ser reconocidos en Latinoamérica. El tren arrancó y es improbable que se detenga. La gran pregunta que debemos hacernos es ¿Cuándo la revolución nos alcance, como queremos que nos encuentre? ¿Dispersos? ¿Unidos?

jueves, noviembre 03, 2011

2da Edición de Cine y Gastronomía en ICTC (Margarita)


¡TAMPOPO!




Estamos felices por la agradable acogida que tuvo nuestra iniciativa de CINE Y GASTRONOMÍA que iniciamos con la película “Un Toque De Canela”. Fue una noche preciosa en la que, al aire libre, vimos la película, servimos cotufas con orégano en bolsita de papel y terminamos con una cena maridada con vinos.

La segunda edición del evento será el PRÓXIMO MIÉRCOLES 09 DE NOVIEMBRE y lo haremos con una de las películas más hermosas que conozco, como lo es la japonesa TAMPOPO

Esta vez el menú que inventaré para la ocasión será con cotufas asiáticas durante la proyección y luego obviamente los famosos Noodles de Tampopo

¡Los espero nuevamente!

Sumito



DÍA: MIÉRCOLES 09 DE NOVIEMBRE
HORA: 6 PM-8.30 PM (CINE). 9:00 PM (CENA)
LUGAR: ICTC (LA ASUNCIÓN, ISLA DE MARGARITA, VENEZUELA)
INFORMACIÓN: ictcmargarita@gmail.com
TELÉFONO: +58-412-3034400
COSTO: 300 BsF