domingo, enero 31, 2010

¡Al fin!: Arroces en El Comedor (Menú del 5, 6 y 7 de Febrero, 2010)


Los sábados Héctor Romero suele hacerle una comida especial a los muchachos que trabajan cada semana con nosotros. Muchas de esas veces ha hecho unos arroces que son realmente increíbles, convirtiéndose en uno de los grandes "secretos" de nuestro Comedor (salvo para algunos privilegiados clientes a los que él se los hace por encargo); tenemos tiempo pidiéndole a Héctor que haga un Comedor especial de arroces... ¡Y lo convencimos! Será un Comedor muy especial porqué además será para compartir: La idea es colocar en el centro de la mesa una cantidad de Tapas-Entradas para compartir y así comenzar el festín. Luego habrán tres tipos de arroz que se servirán para dos personas (o más)... ¿Son ustedes seis? ¡Pues pidan los tres arroces y vivan una experiencia distendida como en casa!


ENTRADAS:
(Se servirán todas en el centro de la mesa para compartir)

- Pan con tomate (Pan campesino untado con tomates frescos, ajo y aceite de oliva)

- Ali Oli (Mayonesa con ajo)

- Romesco (Crema de pimientos, tomates, cebollas todos asados y avellanas)

- Pimientos de Padrón (Fritos y con sal gruesa)

- Espinacas a la Catalana (Salteadas con ajo, piñones y uvas pasas)

- Chistorras


PRINCIPALES:
(Para escoger uno de ellos. Cada arroz se servirá mínimo para 2 personas)

- Arroz con conejo, caracoles y morcilla Asturiana en paella

- Arroz al horno con setas, alcachofas, espárragos, espinacas y queso manchego gratinado

- Arroz caldoso con mariscos, guisantes y azafrán


POSTRE:

- Tocinillo del cielo


POR FAVOR RECUERDE QUE:

* No tenemos parquero
* No tenemos venta de alcoholes
* No tenemos punto de venta para TC y TD
* Precio del menú: 170 BsF.
* Descorche de vino blanco u otras bebidas: 50 BsF.
* Descorche de vino tinto: 0 BsF.
* Telf. +58-212-9922429
* reservacionescomedor@gmail.com

sábado, enero 30, 2010

El círculo de Franz Conde, Edgar Leal, Claudio Nazoa y Sumito Estévez

Claudio Nazoa, Edgar Leal y Franz Conde le hablan a los alumnos

Franz Conde, Yo y Edgar Leal

Cuando tenía la angustia existencial de dejar la física para ser cocinero, a quien llamé fue a mi tío Claudio Nazoa (uno de los humoristas más conocidos en Venezuela y buen cocinero) y él a su vez me puso en contacto con el Chef Franz Conde (actual Chef del Hilton de Amsterdam), con quien trabajé los dos primeros años hasta llegar a ser su Sous-Chef. Cuando dejamos ese restaurante quien tomó el mando fue el Chef Edgar Leal, quien acaba de regresarse a Venezuela luego de 10 años para montar un restaurante realmente impresionante (Mohedano).

Hoy entrevisté respectivamente a Franz y a Edgar en mi programa de radio (que pueden oir el domingo a las 12 de Venezuela a través de la señal en vivo en http://www.ondalasuperestacion.com) y ambas entrevistas fueron muy hermosas, muy sentidas.

Y por si fuera poco, para cerrar el círculo, luego ambos junto al mismo Claudio Nazoa fueron jurados de una de las pruebas más complejas de mis alumnos avanzados (cocina tradicional de Caracas), enriqueciendo la experiencia con intervenciones magistrales.

miércoles, enero 27, 2010

CURUCUTEANDO NEVERAS


Pertenecemos a la era en donde la posesión de aparatos tecnológicos, cada vez más, es la que determina la valía social de un individuo. Este hecho quedó muy bien reflejado en un comercial en donde un personaje toma una caja de la basura de un vecino y la coloca en la suya, para que el vecindario asuma que es él quien se compró un televisor de última generación. Desde la irrupción de la tecnología, el protagonista de los afectos que determinan la dupla aspiración-consumo que amenaza con engullirnos, ha variado; pasando de el teléfono a la radio o de la olla de presión a la licuadora. Dime que tipo de botón aprietas y te diré quien eres pareciera ser la parodia moderna del clásico refrán. Algunos de esos aparatos llegaron para cambiar nuestra historia y otros no pasaron de ser necesidades creadas, pero uno que no sólo partió nuestra manera de comer en dos sino que pasó a ser fundamental, es la nevera.

Aunque el origen del frío producido artificialmente habría que achacárselo (¡nuevamente!) a los chinos, quienes en el siglo 14 estudiaron los cambios de temperatura producidos por la evaporación de salmuera, la aparición de la nevera como artefacto masivo doméstico es muy nueva. Bastante atinado resultó el poeta Aquiles Nazoa cuando en un escrito humorístico titulado “Lo que abunda”, iniciaba con: «La señora Paquita de la Masa, ricacha de esta era, se compró hace algún tiempo una nevera y la instaló en la sala de su casa en donde se la ve todo el que pasa», dejando patentes la importancia y novedad que imbuían socialmente a los refrigeradores en los años cuarenta del siglo pasado.

Una vez omnipresente, la refrigeración trajo lo que posiblemente es el cambio de consumo gastronómico más dramático en la historia de la humanidad. No es temerario decir que, cincuenta años después de la irrupción cotidiana de la refrigeración, la forma en que nos alimentamos no tiene ni siquiera atisbos comunes con la manera casi intacta a como veníamos alimentándonos por varios miles de años. Un reflejo curioso, casi humorístico, de ese hecho puede palparse en la página web: www.fridgewatcher.com. Se trata de una página en la que se publican las fotos de los interiores de la neveras de voluntarios que se han prestado para este experimento fisgón. Debido a que las fotos son clasificadas por país, la página termina por ser un tremendo documento histórico que permite entender los hábitos de las diferentes sociedades. Unos pueblos son claramente comedores de frutas y vegetales, otros grandes tomadores de cerveza, otros poseen pasión por los lácteos y algunos usan a la nevera para guardar restos de comida rápida. El proyecto obviamente carece de rigurosidad y métodos científicos como para poder sacar conclusiones sociológicas apoyadas en estadísticas serias, pero permite observar otra de las grandes consecuencias que le ha traído la nevera a las sociedades: el grueso de lo que consumimos viene en un empaque, en contraposición a los tiempos en que los alimentos viajaban diariamente desde el anaquel a la bolsa de mercado y de allí a la olla o la sartén. De poderse medir cuantitativamente el impacto económico que en diseño y maquinarias trajo la nevera (nos referimos a la industria del empaque), seguramente nos encontraríamos con montos que superan al valor mismo de los alimentos que contienen. Se trata de una industria que no sólo surgió por razones estéticas o de transporte, sino llevada de la mano de uno de los cambios más notable en nuestra forma de alimentarnos: la posibilidad de conservar en el tiempo alimentos sin cambiarlos.

La supervivencia de la humanidad ha estado íntimamente ligada a su capacidad para conservar alimentos; pero toda técnica de conservación es invasiva y cambia radicalmente las características organolépticas de los alimentos: un jamón serrano no sabe igual que una pata cruda de cerdo y unos limones marroquíes en conserva no saben a limón. Justamente en este aspecto es que la nevera hizo su contribución mayor, al abrirle la oportunidad a la humanidad de conservar alimentos perecederos, manteniendo casi intactas sus características.

Quizás la única perversión que trajo el aparato en cuestión, fue que contribuyó en el aumento de adicción a la azúcar, debido a que al momento de volvernos comedores de cosas frías (leche, cereales, lácteos, salsas, etc.), y por lo tanto menos sensibles al dulce, la industria de alimentos comenzó a adicionarle azúcar a los empacados para asegurarse el gusto colectivo.

De algo no queda duda, si desea saber de forma expedita las costumbres y el nivel de bonanza económica de los moradores de una casa… ¡curucutee en su nevera!

martes, enero 26, 2010

¡LLEGÓ EL PESCADO!

Dibujo de Anne-Marie Herrera (Margarita)


¡Definitivamente nuestro Festival en El Comedor éste Jueves será histórico!

domingo, enero 24, 2010

Menú del Comedor del 28 al 30 de Enero del 2010




Tengo un gran amigo llamado Mauricio Della Porta que se ha dedicado a buscar cada madrugada (¡3:00 am!) los pescados que llegan a las costas de la isla de Margarita y los vende en su sitio llamado "Mondeque". Esta semana será imperdible: un menú degustación en seis tiempos dedicado a esa mar que se arroja desde las costas margariteñas.

NOTA IMPORTANTE: Por tratarse de un menú degustación, esta semana El Comedor cobrará 170 BsF por persona.


MONDEQUE Y LA MAR


ATÚN A.A
(Atún clase A, abrasado con pimienta, crudité de manzana y sal de Pampatar)


CACUMO
(Carpaccio de Bagre Cacumo curado en poncigué)


SALMONETE
(Sopa de tomate y cabeza de mero, con salmonete grillado)


CACHUA CON HUEVAS DE LENGUADO
(Poché en caldo con hinojo, azafrán, vino y alcachofa)


PALOMETA
(A la plancha con chutney de dátiles y cebolla agria)


QUESO DE CABRA
(Mousse de chocolate con queso de cabra de Carvis y Amilcar)


POR FAVOR RECUERDE QUE:

* No tenemos parquero
* No tenemos venta de alcoholes
* No tenemos punto de venta para TC y TD
* Precio del menú: 170 BsF.
* Descorche de vino blanco u otras bebidas: 50 BsF.
* Descorche de vino tinto: 0 BsF.
* Telf. +58-212-9922429

martes, enero 19, 2010

¿Cuánto habrá costado ese libro?

Estímulo es una palabra bonita. Posee la virtud de contener en si misma la quietud de la observación, la ferocidad de todo lo que se desencadena y sobre todo el poder azaroso de lo sincrónico. Es una palabra con movimiento y trascendencia. Para que un evento pueda considerarse un estímulo, es necesario primero tomarse el tiempo necesario para que sus tentáculos transparentes nos abracen y desencadenen reacciones inesperadas por impredecibles; pero sobre todo es necesario que los tiempos se confabulen para que una mirada, una voz, un llanto, un grito solitario de “ya no más” o un guiño, pescados en medio de un mar infinito de instantes, pasen a ser los segundos que remueven el resto de nuestra existencia hasta conferirles el peso de los “desde entonces” o “para siempre”. Como diría el maestro catalán Serrat; son aquellas pequeñas cosas encerradas en un cajón que nos asaltan por sorpresa.

II

Hacía yo la tesis de grado en la Universidad Central de Venezuela y, como todos los días, caminé hacia al minúsculo anexo con cocina que había alquilado, pasando por Plaza Venezuela. Para entonces, quedaba allí una librería ya desaparecida y su vidriera era parte integral del paisaje urbano al que comenzaba a acostumbrarme. Detenerme unos segundos, calculados con precisión para no parar el paso del todo, y poder aprenderme los títulos a fuerza de rutina, era parte del ritual con el que mi pausa andina empezaba a generar y apropiarse de un nuevo territorio. En esas andaba, cuando para mi sorpresa toda la parte media de la vidriera mostraba libros de cocina. Quizás hoy pueda parecernos natural que así sea, pero a finales de los años ochenta los libros de cocina raramente ocupan el espacio de los Best Sellers. Quiso el destino que mi estrenada vida solitaria de estudiante de cartera recortada, hubiese pasado a ser estímulo para que me decidiera a cocinar los domingos la comida de toda la semana. Las ideas escaseaban, era viernes, mi bolsillo presentaba la inédita condición de poseer dinero y en esa vidriera estaba un libro que lacónicamente mostraba en su portada el título “Aves”. Quizás lo que me llevó a querer comprar a ese y no a cualquiera de los otros, fue la sorpresa de ver que un libro tan grueso podía estar dedicado a un tema tan minúsculo, ¿Qué tanto podía escribirse sobre aves? Quizás fue tener dinero, quizás el que me gustara cocinar, quizás algo me detuvo más tiempo de lo usual frente a la vidriera. No lo se, ni lo sabré. Sólo se que ese día las ruedas confabulaban para estocarme. Unicamente desde la distancia puedo entender que ese día la sincronía le robaba un licenciado en física a una familia.

Abrí el libro buscando recetas, buscando infiltrarme de ideas. Para mi sorpresa ¡La primera parte mostraba una lección en lugar de una receta! - ¿Y es que acaso es necesario enseñar esto como si se tratara de un libro de Física Cuántica?, seguramente me pregunté. Se trataba de una sucesión de fotos que de manera particularmente detallada mostraba la técnica para deshuesar un pollo, de tal manera que quedara intacto en forma. Corrí a comprar un pollo en la bodega que quedaba a dos cuadras de mi anexo y ese mismo viernes me encontré deshuesando al pollo. Salió perfecto (no así el relleno que luego hice para completar la faena). Ese día descubrí que la cocina no era sólo recetas y tradición oral, sino un compendio complejo de técnicas imbuidas de lenguaje propio ¿Cuánto habrá costado ese libro que conservo como amuleto?... Poco para lo que logró en su lector. A partir de ese momento, cocinar se convirtió en un acto con todas las implicaciones de un pasatiempo: comencé a comprar cuchillos, a buscar libros más especializados, a buscar como coleccionista ingredientes sugeridos y desconocidos para mi.

El libro Aves abrió en mi un boquete lo suficientemente enorme como para que, cuando un domingo leyera la entrevista que le hacían al Chef Franz Conde, decidiera que definitivamente dejaba la física y me dedicaba a la cocina ¿Podrá imaginarse el periodista autor de esa entrevista, las consecuencias de un acto tan inocente como generar noticia?

III

Muchos dicen que vivir cada día con la intensidad de uno que se sabe el último es la fórmula fundamental de la felicidad. No lo se, conociéndome seguramente me deprimiría y me paralizaría si se la hora a la que voy a morir; pero algo si entiendo: Hasta el más inocente de los actos puede ser el desencadenante de la más feroz tormenta. Una mirada pescada al azar termina siendo familia, un “buenos días” mecánico hacer creer de nuevo, el rocío un hijo. Somos pequeñas cosas y cada acto nuestro un poema.

lunes, enero 18, 2010

Menú del Comedor del 21 al 23 de Enero del 2010



ABREBOCA

Atún Rojo Curado
(Con aceite cítrico, mango, aguacate y falso caviar de pimientos asados)



ENTRADAS

Rillete De Conejo
(Con pistacho, mayonesa de mostaza, ají chirel, ensalada de lentejas y cebada)

Crema De Auyama Aromatizada Con Naranja
(queso de cabra con migas de chorizo carupaneno y casabe)



PRINCIPALES

Lenguado Con Salsa Cremosa De Huevas De Lisa
(Compota de ají dulce, espinacas y papas confitadas)

Lomo De cerdo Asado Relleno De Setas Con Aceite De Trufas
(Tocineta ahumada, puré de guisantes y encurtido de zanahorias a la pimienta verde)



POSTRE

Piña Caramelizada Con Helado De Jengibre, Avellana, Miel y Vainilla



POR FAVOR RECUERDE QUE:

* No tenemos parquero
* No tenemos venta de alcoholes
* No tenemos punto de venta para TC y TD
* Precio del menú: 160 BsF.
* Descorche de vino blanco u otras bebidas: 50 BsF.
* Descorche de vino tinto: 0 BsF.
* Telf. +58-212-9922429

viernes, enero 15, 2010

¡Un grado más en ICC!

Anteayer fue la graduación de dos promociones de nuestra escuela de cocina. ¡Es impresionante, van seis años y no puedo dejar de emocionarme!



El mejor restaurante que he tenido



En los últimos meses no he parado de cocinar en mi casa. Confieso que ha sido un proceso emocionante porque, luego de un período de sequía de ideas, mi cocina ha terminado por ser una especie de laboratorio no planificado desde donde no han parado de surgir nuevos platos.

viernes, enero 08, 2010

Cronograma 2010 del Instituto Culinario de Caracas

Acabamos de ACTUALIZAR la información de cronogramas de cursos de nuestro INSTITUTO CULINARIO DE CARACAS.


CURSOS REGULARES: Para alumnas y alumnos que deseen formase en el oficio. Deben pasar por tres fases de exámenes de admisión.

CURSOS SABATINOS: Para personas con oficios diferentes a la cocina que desean tener información más especializada, pero no desean ser profesionales de cocina en el día a día. No deben hacer examen de admisión y la inscripción es por orden de llegada,

CURSOS ESPECIALES: ¡Para pasar un rato agradable en vacaciones! La inscripción es por orden de llegada.

martes, enero 05, 2010

MENÚ DEL COMEDOR DEL JUEVES 14 AL SÁBADO 16 DE ENERO 2010


¡ABRIMOS DE NUEVO OPERACIONES EN NUESTRO INSTITUTO CULINARIO DE CARACAS CON ENERGÍAS REVITALIZADAS PARA SEGUIR COCINANDO PARA USTEDES EN NUESTRO COMEDOR!

¡LOS ESPERO!


ABREBOCA
Crouton de casabe con queso de cabra y chutney de mango


ENTRADAS

Ensalada de trigo sobre crema de berro
(Pepino, perejil, tomate pintón, cebolla morada, vinagreta de limón)

Crema de ajo porro en tres texturas
(Asado, salteado y deshidratado)


PRINCIPALES

Pargo envuelto en crujiente de yuca con sala de vino tinto
(Plato emblemático del Chef Laurent Cantineaux)

Medallones de osubuco en su jugo
(Con cebolla caramelizada, zanahoria, champiñones y papa)


POSTRE
Masa crujiente rellena de chocolate
(Con helado de romero)



POR FAVOR RECUERDE QUE:

* No tenemos parquero
* No tenemos venta de alcoholes
* No tenemos punto de venta para TC y TD
* Precio del menú: 150 BsF.
* Descorche de vino blanco u otras bebidas: 40 BsF.
* Descorche de vino tinto: 0 BsF.
* Telf. +58-212-9922429

viernes, enero 01, 2010

Cali 2009 (EL Amor que resuena en galería Alameda)

El 29 de Diciembre servimos una cena en Cali (Colombia) que estuvo realmente fabulosa. Un menú de 7 platos para 100 personas en la semana inaugural de uno de los hoteles más hermosos en los que me ha tocado cocinar: El Hotel Now. La cena se sirvió mientras el muy famoso Vladdo pintaba una pared y el DJ Pernett colocaba su música con ritmos del pacífico colombiano.

Uno de los momentos más emocionantes fue la ida al mercado a escoger los ingredientes. Luego de las fotos va el artículo que saldrá publicado en mi columna Diario de un Chef de El Nacional el próximo domingo y luego el menú que servimos.

Parte de la sala del Hotel NOW

¡Sólo 19 habitaciones en donde nada se descuidó!

Vista de la cocina

Dos días intensos de mise en place

El cariño de los caleños es contagioso

Mi socio Héctor Romero dirigiendo la Terrine

Vladdo pintando la pared del hall de entrada

Mi socio Miguel Bravo escogiendo los Chontaduros para el pescado, junto al Chef Alex Nessim

Con la señora que vende "Desamargados" en el mercado

La zona de comida popular del mercado

Vendedora de "Raíz de azafrán"

Vendedora de "Borojó"



EL Amor QUE resuena en galería Alameda

Como todas las ciudades importantes de Latinoamérica, en el plano gastronómico la ciudad colombiana de Cali se nos presenta con la misma bipolaridad que contrasta las propuestas de los barrios que alojan en sus inversiones las tendencias que se imponen, y aquellas propuestas tradicionales que atraen a las masas con aromas decantados por la historia del hambre de los pueblos, hasta convertirse en verdaderas joyas de puchero popular. La ciudad ha ido tomando un cariz tan atractivo, que no sólo comienza a pertenecer a la lista de las privilegiadas que deben ser visitadas, sino que bien merece un paseo gastronómico por sus dos realidades.

Lo ideal es alojarse en el barrio de Granada en cualquiera de los hoteles boutique que comienzan a florecer, como por ejemplo el impresionante Hotel NOW diseñado por la arquitecta caleña Sandra Freiye: un hotel de 19 habitaciones en las que absolutamente ningún detalle se descuidó y que parecieran hechas como excusa para darle cabida a la propuesta gastronómica del joven Alex Nessim Abadi. El barrio Granada bien vale la pena para visitar sus múltiples restaurantes de moda, pero el verdadero paseo gastronómico de la ciudad se da pateando la calle. Pídale al taxista que lo lleve a la Galería (nombre dado a los mercados populares) Alameda y créame que no lo olvidará. Casi todos los vendedores son mujeres y casi todas son negras llegadas del pacífico colombiano. Al cabo de un rato resulta embriagante, casi un vicio, oír el melodioso “mi amor” con el que todas te invitan a comprar.
Comience el paseo comprando un racimo de uvas isabelinas, orgullo del Valle del Cauca, que con su aroma ha pasado a ser un o de los jugos preferidos de Cali, o deléitese con otro de sus emblemas como es el Lulo, al que bien puede conseguir en forma de lulada (jugo) o de Champús (majado a mano y mezclado con maíz tierno, hoja de naranja, papelón, piña y especias). Otra de las bebidas tradicionales del mercado (en este caso afrodisíaca) es el Borojó, que es el producto de mezclar la pulpa marrón de la fruta de este nombre, con leche, nuez moscada, huevo de codorniz, brandy y miel. Cali es sinónimo de fruta, al punto de que en los supermercados tradicionales un 50 % de los anaqueles están dedicados a ellos, y han hecho toda una cultura de la guayaba. Pregunte por Coronilla, Feijoa, Manzana o Arazá ¡y viva la extraña experiencia de tener una degustación de guayaba!
A un lado del mercado se encuentra un enorme galpón conocido como El sector de las flores. Allí se encuentran cientos de puestos de comida popular, en medio de un ambiente de olores sensuales que recuerdan a casas maternas e iglesias porqué en ese sector se confunden el olor de ollas humeantes y de sahumerios que emanan de latas de leche cortadas a la manera de lámparas chinas. Pida una Rellena (guiso de morcilla rellena, bañada con mojito) que le servirán sobre hojas de plátano o un complejo Tumbacatre, que es un guiso de bagre cocido en leche de coco mezclada con leche de chiva y maní, que no entendemos como es que no está en toda la carta de los restaurantes de la ciudad. Prácticamente en todos los puestos ofrecen Caldo de pajarilla, una sopa de bofe de res que con su sabor que debe aprenderse de infancia claramente delimita a locales y turistas. Como en toda Latinoamérica, el cerdo también impuso su reinado proteico en la psiquis caucana y puede verse en versiones dignas del Satiricón de Petronio, como son montañas de orejas de cerdo pintadas de amarillo o un seccionado cerdo entero de piel crujiente, relleno de arroz con vegetales y otras carnes. Galería Alameda es un mercado que pide ser recorrido con la paciencia y los tiempos de un museo y que posee la virtud de no tener ángulo malo a la hora de disparar el obturador de la cámara.

Como recomendación final, pídale al taxista que le lleve al Palacio del Chontaduro. Se trata de una sucesión de locales destartalados que pueblan una calle que da miedo, en donde podrá comer ceviche en todas sus formas, pescados de río fritos y sobre todo el gran emblema de Cali: El Chontaduro. Sintiendo el enviciante sabor del fruto cocido de palma mojado con sal y miel, y dejándose llevar por la melodiosa voz que por enésima vez le dice “aquí lo espero mi amor cuando vuelva”, sentirá que Cali le ha aguijoneado en donde más duele: el estómago.


ABREBOCA

Tartar de atún curado

(Falso caviar de uva Isabelina, aguacate, arroz salvaje inflado y mango)


ENTRADA FRÍA

Terrina de pato

(Ahumado de desamargados caleños y rúgula)


ENTRADA CALIENTE

Crema de puerros asados

(En tres texturas: crujiente, crema y salteado)


PESCADO

Mero del pacífico envuelto en yuca

(Salsa de vino tinto, chontaduro, raíz de azafrán y guisantes)


CARNE

Braseado de jarrete de res en vino

(Champiñones, cebollita caramelizada, verduras)


PRE-POSTRE

Queso Brie

(Con guayabas caramelizadas de Galeria la Alameda)


POSTRE

Sopa de turrón y ron

(Con cremoso de chocolate y espuma de vainilla)